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Preparando la iglesia del mañana

¡Dios ha dirigido mi vida! En el mes de junio de 2011, me casé con un pastor. Junto a él, tuve el regalo de un niño, ahora de cinco años. Sentí que el Espíritu Santo me conducía con el fi n de que estudiara acerca de la difícil tarea de educar a los niños, y […]


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¡Dios ha dirigido mi vida! En el mes de junio de 2011, me casé con un pastor. Junto a él, tuve el regalo de un niño, ahora de cinco años. Sentí que el Espíritu Santo me conducía con el fi n de que estudiara acerca de la difícil tarea de educar a los niños, y guiarlos en el camino del Señor. Compré varios libros cristianos.

Entre ellos, el que más se destacó fue el libro Conducción del niño, de Elena de White. Para mí, es el libro más completo,
después de la Biblia, en la categoría de crianza de los hijos. En unos pocos días terminé de leer el libro. Dicho sea
de paso, ¡ahora lo estoy leyendo por tercera vez!

¡Aprendí mucho! Después de leer todas esas enseñanzas divinas, sentí el deseo de compartir todo ese aprendizaje.
Pensé en la posibilidad de abrir una Escuela para Padres en el distrito del barrio Kadija, ciudad de Vitória da Conquista, en Bahía, Rep. del Brasil. A mi esposo le gustó mucho la idea, y comenzamos a planifi car todo el programa. Una amiga me regaló un manual con doce fascículos, realizado por la Asociación General, con el tema “La formación del carácter en la infancia”, basado sobre el libro Conducción del niño. Entonces, debido a que sus páginas ya estaban amarillentas, me decidí a escribir en
la computadora todo el manual, separado en fascículos.

Decidimos que la Escuela para Padres sería una vez al mes, durante la tarde del sábado. ¡Y Dios nos ha bendecido!
Nos hemos sentido muy eufóricos y felices al ver que muchos padres se inscribían, y aun participaban activamente, en este proyecto. En cada reunión invitábamos a un pastor, o a la esposa de un pastor, para dar las conferencias. Al final de las reuniones se realizaba un cuestionario, con preguntas basadas sobre lo que se había estudiado esa tarde.

A medida que fueron pasando los meses, pudimos ir viendo un cambio signifi cativo en la forma en que los padres estaban conduciendo a sus hijos en la iglesia. Nos dimos cuenta de que los niños estaban mejor vestidos para la adoración del sábado y se sentaban al lado de sus padres. Gracias a esto, la iglesia se volvió más reverente. Durante las reuniones, los padres contaron las experiencias que estaban descubriendo e intercambiaron ideas sobre cómo podrían mejorar a sus familias. Nuestra felicidad aumentó Preparando la iglesia del más todavía cuando oímos a varios padres que hablaban sobre el placer que tuvieron al volver a tener el culto familiar, que había sido descuidado durante mucho tiempo.

Con todo esto, nos dimos cuenta de que la iglesia había repensado y analizado la cuestión del tratamiento que se daba
a los niños, en todos los aspectos. El Ministerio del Niño de esa iglesia creció y se desarrolló; los salones de las aulas de niños fueron reformados y completamente decorados y equipados. ¡Qué bendición! No me imaginaba que podría causar un impacto tan grande. Y, a partir de ahí, no nos detuvimos: el año terminó y continuamos al año siguiente, con temas orientados hacia los padres de hijos adolescentes.

Actualmente, estamos realizando una nueva etapa en la preparación y el crecimiento integral de nuestras familias.
Nosotros pudimos percibir la manera de actuar de Dios. Él nos ha bendecido con paciencia y perseverancia, a fin de que podamos continuar fi rmes en este objetivo. Después de todo, la niñez de hoy será la iglesia del mañana, y necesitamos,
con la ayuda del Señor, prepararla para esos tiempos.

Neuma Gonçalves Barbosa de Lima es esposa del pastor Adson Lima, de la ciudad de Vitória da Conquista, Bahía, Rep. del Brasil.