Durante ocho días, el mensaje del amor y la gracia de Dios renovó la esperanza de quienes asistieron a la campaña y de quienes la siguieron por internet.
Decidieron ser capacitados como instructores bíblicos, fueron fortalecidos y comenzaron a acompañar a otros en su crecimiento espiritual.
Inspirada en la experiencia del profeta bíblico, la iniciativa busca fortalecer la vida espiritual de los miembros y promover el hábito de la oración diaria durante todo el año.
La iniciativa busca motivar a más miembros a convertirse en instructores bíblicos y anunciar a Cristo con amor y convicción.