La iniciativa, impulsada por una menor, forma parte de un movimiento de evangelismo en República Dominicana.
Más de 500 voluntarios participaron en una jornada de reforestación urbana y concientización ambiental, con limpieza del entorno y plantación de árboles.
Más de 17 adolescentes chilenos participaron en un viaje misionero, donde colaboraron en la remodelación de la iglesia de Aldana Cañada.