Influencia Positiva 

(Fuente: Gettyimages).

Influencia Positiva

Al dar apoyo al ministerio pastoral, las esposas pueden ser una luz para la iglesia y la comunidad en la que se encuentran. 

Cristiane Caxeta  - Líder del Ministerio de la Mujer y AFAM en la Unión Noroeste Brasileña 

Ante los muchos compromisos del ministerio que involucran a la familia pastoral, sabemos que es desafiante para la esposa de pastor gestionar las relaciones con los líderes y hermanos de la iglesia. Además del cuidado con la familia pastoral y de su ministerio personal, la “iglesia” la observa y crea expectativas sobre su participación en la obra. En la convivencia cristiana, estamos conscientes de que todos son bienvenidos, sin embargo, mantener los límites, la armonía y el compañerismo fraternales puede generar conflictos relacionales. Pero “Dios quiere que haya unión y amor fraternal entre su pueblo”, declara la escritora Elena White en su libro Patriarcas y profetas, en la página 497. Aprender a lidiar positivamente con las personas en el ámbito religioso nos hace recordar a los discípulos de Cristo que, con sus distintas personalidades y perfiles, contribuyeron para la misión y se relacionaron conforme a lo que el apóstol Pedro exhortaba a la iglesia:

“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 Ped. 3:8). 

Es importante mantener buenas relaciones con los líderes y los miembros de iglesia de forma equilibrada y amigable, porque genera frutos eternos. Sin embargo, vivimos en constantes cambios de comportamiento social y espiritual en la comunidad cristiana. Un ejemplo reciente fue la pandemia de la COVID-19, que cambió la forma de relacionarnos unos con otros en la iglesia, incluso manteniendo la esencia del amor. Como seres humanos, nos concentramos en nuestras propias necesidades. En el libro Discipulado Relacional, Joel Comiskey declara que la mayor parte del tiempo pensamos en nosotros mismos. Pablo dice: “Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús” (Fil. 2:21). Además de nuestras necesidades personales eminentes, tenemos el compromiso con el ministerio pastoral, que se extiende a las relaciones internas con la iglesia. “Es necesario experimentar el conocimiento en comunidad” afirma el escritor Kirk Hadaway al defender la importancia de la convivencia colectiva positiva. Esto es, con los miembros de la iglesia. Por eso, destaco algunas actitudes positivas para tener relaciones saludables, con base en los principios bíblicos de la convivencia cristiana. 

  1. Motive 

Motivar a las personas es una forma de acercarse. Muchos hermanos están en la iglesia por la convicción de que los principios son los correctos, pero son motivados a permanecer por los buenos vínculos de amistad. Cuando motivamos a los fieles con palabras de afirmación y altruismo, revelamos sabiduría en el hablar y el actuar, lo que promueve lazos cristianos. Los consejos de motivación espiritual o motivacional son reflejos de una cercanía íntima con Dios y con las personas. Eso transmite seguridad y amistad genuina para con los hermanos de la iglesia. Motivar también es escuchar para ser realmente entendido. Un buen comunicador intenta en primer lugar ser un buen oyente. “Usted no será escuchado (o entendido) hasta que la otra persona diga lo que tiene que decir”, enfatiza el doctor Rick Brinkman en su libro Aprendiendo a lidiar con personas difíciles, sobre la motivación por medio de la escucha. Él cree que escuchar nos hace entender al otro y abre la mente de las personas, evitando discusiones. 

  1. Sirva 

Servir a las personas debe ser una forma de demostrar interés por el prójimo. En la iglesia, muchas familias pueden ser alcanzadas por actitudes de servicio de la familia pastoral. La esposa del pastor puede, con sensibilidad, observar e identificar las necesidades reales de las personas. Algunos ejemplos de actitudes de servicio pueden ser: ofrecer una invitación para almorzar con la familia pastoral; donar una cesta de alimentos; visitar personas enfermas; organizar una venta solidaria, involucrarse en acciones solidarias de la iglesia. Elena de White habla mucho del poder del servicio en el libro El ministerio de curación, p. 107: “La iglesia de Cristo está organizada para servir. Tal es su consigna. […] No sólo han de servir al pueblo, sino también enseñarle a servir”, incentiva. No es suficiente solo servir; es necesario enseñar con el ejemplo y la acción. 

  1. Perdone 

El acto de perdonar es divino. ¿Cuántas veces guardamos heridas y resentimientos de hermanos de iglesia por un malentendido o por juzgar precozmente? Eso impide la buena relación cristiana y aleja a las personas. La dificultad de perdonar puede ser la misma de quien le pide disculpas a alguien. Todo depende de la perspectiva de quien lidia con la necesidad de reconocer que perdonar es amar. Recuerde: una actitud perdonadora calienta el corazón de toda la iglesia. 

“Si quiere tener miel, no espante a la colmena” es una frase del escritor Dale Carnegie, en sus técnicas fundamentales para lidiar con las personas, en el libro Como hacer amigos e influenciar personas. Traduciendo, en lugar de condenar a otros, debemos comprenderlos. Tratemos de descubrir por qué hacen lo que hacen. Esa actitud es mucho más benéfica e intrigante que criticar; y genera simpatía, tolerancia y bondad. “Conocer todo es perdonar todo”. No espante a la colmena con críticas, condenación y quejas. Perdone para ser perdonado. 

  1. Edifique 

Edificar la vida de las personas es algo transformador. Para eso, no necesita muchos recursos materiales o financieros. Edificar es tener algo relevante para ofrecer a alguien. Esta actitud es capaz de cambiar rumbos, vidas, comportamientos y el medio donde estamos. Una mujer que edifica su casa, como lo describe Proverbios 22, también edifica toda una iglesia. 

En el libro El arte de gestionar personas, José Carlos Pereira enfatiza los tres filtros para gestionar la vida personal y de otras personas con quien se tiene contacto: 

  • La verdad debe ser averiguada antes de ser dicha. En la era de las fake news, la información es divulgada sin precisión o veracidad. Como portadores de la verdad, debemos tener la certeza de qué es lo que informamos y defendemos. 
  • La bondad es el segundo filtro. Si lo que fuere dicho u oído es algo bueno, sin la intención de destruir la vida ajena, edifique. “Sea bueno y misericordioso también con aquellos cuyos fracasos se hacen públicos, no propagándolos aún más”, dice Pereira, para combatir el chisme. 
  • La utilidad es el tercer filtro cuando lo que será contado tiene alguna utilidad o contribución edificante para la persona o situación. Eso se aplica al contacto presencial y virtual. 
  1. Sea gentil 

El conocido dicho popular de que “gentileza genera gentileza” es una realidad en el medio cristiano. Por eso, saludos amistosos, sonrisas sinceras y cordialidad para con las personas de la iglesia son ingredientes de quien practica la gentileza cristiana. Claro que con el sentido común es posible ser gentil con todos los públicos direccionados, sin afectar la modestia cristiana ni los principios éticos del amor fraternal. 

“¡Qué influencia puede ejercer una hermana sobre sus hermanos! Si ella vive correctamente, puede determinar cuál será el carácter de sus hermanos. Sus oraciones, su amabilidad y afecto pueden valer mucho en una familia”, incentiva Elena G. White en Testimonios para la iglesia, tomo 3, página 91. 

  1. Sin diferencias 

Reducir las diferencias es esencial para lidiar con los miembros locales. Considerando que en el ambiente interno de la iglesia tenemos diversidad en las funciones de liderazgo, en el conocimiento y en la experiencia religiosa de cada converso, dos habilidades esenciales de comunicación pueden ayudarlo en el contacto con las relaciones personales: 

  • Armonización: es el comportamiento por el cual se reduce la diferencia entre usted y la otra persona. Armonizar implica diversas actitudes, como alterar su expresión facial, gestual, la postura, el volumen y la velocidad de la voz, e incluso la elección de las palabras. Cuando las personas entienden la esencia de su mensaje, significa que usted logró armonizar. 
  • Redireccionamiento: se trata de cualquier acción en la cual uno establece una relación personal para cambiar la trayectoria de sus intenciones. Intente recordar momentos en los que estableció una fina sintonía con la otra persona. Ahora intente repetir la acción positiva. “El conflicto ocurre cuando el énfasis está en las diferencias. Al reducir las diferencias es posible transformar el conflicto en cooperación”, afirma el doctor Rick Brinkman. 

De todo corazón 

La esposa de pastor debe, de todo corazón, motivar, servir, perdonar, edificar, ser gentil y reducir todas las diferencias en las relaciones internas de la iglesia. 

Elena G. White, en el libro El evangelismo, en la página 342, declara: 

“Las esposas, las madres y las obreras jóvenes tienen una misión admirable. Si así lo desean, pueden ejercer a su alrededor una influencia para el bien. Pueden dar testimonio en favor de la sencillez de la verdad siendo modestas en el vestir y comportándose discretamente. Así pueden hacer brillar su luz delante de todos para que otros puedan ver sus buenas obras y glorificar a su Padre que está en los cielos. Una mujer verdaderamente convertida ejercerá una poderosa influencia transformadora en favor del bien. Puede ayudar a su esposo en su trabajo y al mismo tiempo estimularlo y ser una bendición para él. Cuando la voluntad y la conducta se sujetan al Espíritu de Dios, no hay límite para el bien que puede realizarse”.