Servicio Voluntario Adventista

Institucionale

Cristo encomienda a sus discípulos una obra individual, una obra que no se puede delegar a un poderhabiente. El servir a los enfermos y a los pobres, el predicar el Evangelio a los perdidos, no debe ser dejado al cuidado de juntas y organizaciones de caridad. Es la responsabilidad individual, el esfuerzo personal, el sacrificio propio, lo que exige el Evangelio.—El Ministerio de Curación, 137.

WordPress Video Lightbox Plugin