Publicaciones

Sueña en Grande

¿Qué te hace levantar de la cama todos los días? ¿Qué te produce brillo en los ojos? ¿Cuál es tu mayor sueño?
Hacer realidad todos tus sueños es lo que hace que la vida valga la pena. James Allen dice que los sueños son los brotes de las realidades. Es aquel sueño de estudiar en una facultad importante, hacer un curso tan esperado, lo que te hace vibrar el corazón. O quien sabe, casarte con la persona que amas tanto, y construir una familia.
Un sueño puede ser también el deseo de dejar un legado para las nuevas generaciones. Tiene mucho que ver con la visión futura de un objetivo que se desea alcanzar. Dios nos dio la capacidad de imaginar más allá, por medio de nuestros sueños, y así, somos transportados al futuro, pudiendo visualizar lo que podemos llegar a ser, con las bendiciones de Dios.
Haz de tus sueños un objetivo. Muchos jóvenes universitarios ya han puesto sus sueños en acción. Y eso fue posible por medio del programa Sueña en Grande, que cumplió 20 años en 2020. Fueron dos décadas de incansable trabajo que llevó a miles de jóvenes, tal vez sin una oportunidad clara de una carrera, a contemplar un horizonte profesional más claro.
El objetivo motiva a los participantes a superar barreras y vencer prejuicios en un mercado de trabajo muy nuevo y diferente. Ellos descubrieron que, más allá de sus sueños, Sueña en Grande les dio la oportunidad de servir a otros en la misión de Cristo. Y mientras lo hacían, el Señor hacía que sus sueños fueran posibles.
Ahora te toca creer en tus sueños, pagar el precio y hacerlos posibles. Comienza ahora a Soñar en Grande.

Con este objetivo, se creó el Programa Universitario Sueña en GRANDE que apunta a reclutar, seleccionar y preparar jóvenes para el colportaje, para que puedan alcanzar sus sueños universitarios mientras se involucran con la evangelización por medio de nuestras publicaciones.

“La mejor educación que los jóvenes pueden obtener la lograrán entrando en el campo del colportaje y trabajando de casa en casa. En esta labor hallarán la oportunidad de hablar las palabras de vida. Así sembrarán las simientes de la verdad” (EGW, El colportor evangélico, p. 34).

¡Qué obra maravillosa! Mientras tú trabajas por el sueño de Dios, que es la salvación de las personas, Dios trabaja para realizar tus sueños. Destacamos cuatro ventajas más por las cuales involucrarse en las actividades de Sueña en GRANDE contribuirá al desarrollo de tu vida personal y espiritual:

  1. Es una verdadera escuela práctica de relaciones humanas.
  2. Ofrece al joven el placer del testimonio personal.
  3. Enseña la dependencia diaria de Dios.
  4. Los recursos financieros alcanzados significan el camino de acceso a una universidad.

 “Fíjense, pues, un blanco alto y asciendan todo el largo de la escalera del progreso paso a paso, aunque represente penoso esfuerzo, abnegación y sacrificio. Que nada los estorbe” (EGW, Mensajes para los jóvenes, p. 69).

En un fin de semana, entre el 22 y el 24 de septiembre del año 2000,  21 jóvenes llenos de sueños se reunieron para participar del primer curso del entonces “Proyecto Universitario Sueña en grande”, en la región de Curitiba, PR. Después de participar de los seminarios y comprender los objetivos del proyecto, diecisiete aceptaron el llamado y fueron a la ciudad de Telêmaco Borba (los chicos) y a Castro (las chicas), donde iniciaron lo que sería el primer equipo de colportores de Sonhando alto, de Brasil.

Después de cuatro meses, la historia de 14 de ellos comenzó a reescribirse cuando, por la gracia de Dios, se matricularon en UNASP-EC. Al año siguiente, en 2001, el Ministerio de Publicaciones de la División Sudamericana lanzó el proyecto para toda Sudamérica, asociado con nuestras universidades.

En los países de habla hispana, el proyecto comenzó en 2001 en Chile, con el nombre Sueña en GRANDE, nombre que permanece hasta hoy. Al año siguiente, en 2002, Ecuador implantó el proyecto, y lo siguieron otros países.

Hoy, el proyecto universitario Sueña en GRANDE se consolida como una opción real para concretar sueños y reescribir la historia de miles de jóvenes. Son muchos los que han pasado por el proyecto y hoy pueden contar cuán importante fue para que pudieran comenzar la anhelada educación superior.

Sin embargo, lo más importante a lo largo de estos años de historia fue que al buscar la realización de sus sueños estudiantiles, estos jóvenes se encontraron con un Dios que deseaba darles mucho más que oportunidades de estudio; él quería alcanzar sus vidas y reescribir sus historias con los beneficios transformadores que solo obtienen quienes pasan por la escuela del colportaje evangélico.

Con esta base de creencias, los adventistas pioneros, por intermedio de Elena de White recibieron el siguiente mensaje:

“Debes comenzar a publicar una revistita y mandarla a la gente. Sea pequeña al principio; pero a medida que la gente la lea, te mandará recursos con que imprimirla, y tendrá éxito desde el principio. Se me mostró que de este humilde comienzo procedían raudales de luz que circuían el mundo”. (Primeros escritos, XXII.4)

Ahí estaba el método que el Señor había elegido para cumplir Apocalipsis 10:11. Aunque la tarea de imprimir un periódico era enorme para las posibilidades de los pioneros, sin duda fue el método más accesible, más rápido y de mayor alcance en aquel momento.

Así comenzó la obra misionera de la predicación del evangelio por medio de las publicaciones adventistas. Después vino el desarrollo de la Iglesia. Se establecieron Colegios, Sanatorio, y una Editora que se inició antes que todas las demás instituciones.

La Iglesia se organizó, se constituyeron Asociaciones, Uniones y la Asociación General. Pero, el mensaje permanecía: “Es necesario que profetices otra vez …”

 

El Colportaje

Bajo este desafío divino se estableció el Colportaje Evangélico de la IASD. Con el surgimiento de los primeros colportores en la década de 1880, la Iglesia ganó movilidad para penetrar en territorios todavía no alcanzados.

Durante el último cuarto del siglo XIX, la Iglesia alcanzó literalmente los cuatro continentes; en la mayoría de ellos, el mensaje llegó en primer lugar por medio de las publicaciones enviadas desde Norteamérica o por manos de colportores evangélicos, verdaderos héroes conquistadores.

La obra del colportaje nació como gemela siamesa de la misión de la Iglesia. Nadie puede negar la eficacia de la obra del colportor evangélico y del poderoso mensajero silencioso que es la página impresa.

Las orientaciones del Espíritu de Profecía incentivaban las actividades con publicaciones, que directamente preveían lo que ocurriría en un futuro cercano.

 

Misión

 “De ciudad en ciudad y de país en país se han de llevar las publicaciones que contienen la promesa del pronto regreso del Salvador. Estas publicaciones deben traducirse a todos los idiomas, porque el Evangelio ha de predicarse en todo el mundo. Cristo promete a cada obrero la eficiencia divina que dará éxito a su trabajo” (Testimonios para la Iglesia, t. 9, p. 28).

Por medio de la obra de las publicaciones durante el siglo XX, la IASD quedó establecida en muchos lugares. Villas, colonias, ciudades pequeñas y grandes. Donde la voz del predicador no podía llegar, allí el colportor evangélico plantaba la semilla. Personas que de otro modo no conocerían la verdad, la recibieron de las manos consagradas de un colportor.

No es posible enumerar las conquistas de las publicaciones y de los ministros de la página impresa. El resultado final solo Dios lo conoce. Las sorpresas y los trofeos los conoceremos al comenzar la eternidad, cuando se nos revelarán historias y más historias.

Al comenzar el siglo XXI aproximadamente veintiocho mil colportores evangélicos, incluyendo los estudiantes, llevan el mensaje del advenimiento de casa en casa en todo el mundo. Además, su ministerio laborioso se une a miles de hermanos y hermanas voluntarios que esparcen sistemáticamente publicaciones misioneras.

 

Hay mucho por hacer

Los que tienen la oportunidad de vivir en este tiempo y recibieron el llamado de Dios necesitaban comprometerse con la misma misión. La tarea todavía no está terminada. Hay mucho para realizar. Hasta los últimos instantes de este planeta, las publicaciones cumplirán su misión, pues está escrito:

“Mientras dure el tiempo de gracia, habrá oportunidad para que el colportor trabaje” (El Colportor evangélico, p. 12).

 

¿Qué es colportaje?

El Colportaje es un ministerio desarrollado por la Iglesia Adventista desde 1881. Es una actividad de distribución de publicaciones, como libros y revistas, con contenidos que benefician a la sociedad. Este material llega a las personas por medio de visitas hechas por los colportores, en las casas, iglesias evangélicas, instituciones y empresas. El colportaje es una profesión y un ministerio al mismo tiempo. Cerca de cuatro mil personas en toda Sudamérica se dedican exclusivamente a esta actividad. Durante el período de vacaciones que hay entre los meses de julio, diciembre y enero, cerca de diez mil estudiantes se suman a ese grupo para distribuir libros y revistas y conseguir los recursos necesarios para poder continuar sus estudios.

 

¿Qué es el proyecto de Colportaje Yo Creo?

El Colportaje Yo Creo es un proyecto de la Iglesia Adventista en Sudamérica que tiene el objetivo de fortalecer este ministerio tan relevante para la Iglesia y la comunidad en general. Quiere desarrollar acciones comunicativas con el objetivo de fortalecer el concepto del colportaje.

 

El proyecto tiene como base dos aspectos:

Fortalecer la marca colportaje como un ministerio reconocido, respetado y apreciado por los líderes y miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Clasificar al colportaje como una carrera profesional con autonomía para administrar su tiempo y conseguir recursos financieros para tener una vida digna.

 

¿Por qué ser un colportor?

Los que se dedican a esta obra misionera desarrollan tres aspectos importantes en su formación:

  • Crecimiento profesional: El contacto con los materiales distribuidos, y también con las personas interesadas permite al colportor desarrollar la habilidad de comunicarse con precisión, mantener buenas relaciones y tratar con objeciones; todos estos requisitos básicos para tener éxito en la vida.
  • Crecimiento espiritual: Al llevar el mensaje del evangelio a otros, el colportor tiene la oportunidad de hablar del amor de Dios. Compartir su testimonio en primer lugar influencia su vida y en consecuencia la vida espiritual de otras personas.
  • Beneficio a la sociedad: Los libros y revistas distribuidos abarcan temas que contribuyen al bienestar de la sociedad. Son materiales con énfasis en la importancia de tener buenos hábitos de salud, mantener buenas relaciones, desarrollar bases sólidas para educar a los hijos.

 

¿Cómo ser un colportor?

En cada sede administrativa adventista encontrarás un director del área de Publicaciones que podrá darte todas las informaciones necesarias. También puedes visitar el sitio:   y obtener más información.

 

¿Existe alguna capacitación y cómo funciona la selección?

Existe un proceso de selección de candidatos, y posteriormente, toda la capacitación técnica e información necesaria para realizar las actividades. Periódicamente se realizan escuelas de colportaje con la intención de capacitar y entrenar a los candidatos interesados.

Hay instructores que lo ayudarán en el inicio de sus actividades y posteriormente orientarán y coordinarán todas las actividades.

 

¿Qué es?

Una actividad de distribución voluntaria e independiente de publicaciones de contenido religioso y temas relacionados a la salud y la calidad de vida en familia.

 

El Colportor

La Iglesia Adventista del Séptimo Día designa como Evangelista de la Página Impresa o Colportor evangélico al misionero de sustento propio que, siendo un miembro bautizado y estando en perfecta armonía con las normas y doctrinas de la Iglesia, siente su vocación, y previo voto, se dedica a propagar los principios de la fe y las creencias adventistas.

Desarrolla su ministerio adquiriendo y vendiendo al público las publicaciones editadas y aprobadas por la Iglesia, con el objetivo de transmitir a sus semejantes el evangelio eterno que trae salvación y bienestar físico y espiritual.

 

A fin de preparar jóvenes para el Colportaje, para que logren sus sueños universitarios mientras participan en la evangelización por medio de nuestras publicaciones, se creó el proyecto Sueña en Grande.

 

Participa del Proyecto Sueña en Grande

El llamado de Dios refleja la grandeza de la misión de la Iglesia. Llevar el mensaje a cada persona en todos los lugares es un desafío que requiere el uso de todos los canales de comunicación disponibles. Los libros y revistas necesitan pies que los conduzcan y manos que los distribuyan.

El agente humano, por lo tanto, es indispensable. Todos los miembros de la Iglesia están invitados a participar de la evangelización con publicaciones. Sin embargo, el Señor Dios tiene un llamado especial para algunos: el colportaje evangélico como una vocación ministerial.

Esta obra es sublime y su valor se asemeja a la del hábil predicador evangélico. Es tan importante como anunciar el mensaje desde el púlpito, desde los micrófonos radiofónicos o delante de una cámara de televisión. Si sientes la voz del Espíritu Santo invitándote a unirte al ejército de los mensajeros de esperanza, no postergues tu decisión.

Libros importantes para quien desea ser un colportor evangélico.

Accede a tu futuro

Continúa conociendo más el programa Sueña en GRANDE que ya ha cambiado la vida de miles de jóvenes como tú. Conoce nuestro contenido, sácate las dudas, mira los videos y lee los relatos de quienes conquistaron el “futuro”, y tendrás la seguridad de que tu futuro también puede comenzar aquí.

Inscríbete ahora mismo y espera nuestra respuesta.

¿Quieres participar? Rellene el formulario de al lado y nos pondremos en contacto con usted:






    Caracteres Restantes: 2500

    Preguntas Frecuentes

    ¿En qué consiste el proyecto Sueña en Grande?

    Es un programa del Ministerio de Publicaciones de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Sudamérica, destinado a jóvenes que sueñan con ingresar a una facultad y no poseen los recursos necesarios. El proyecto también sirve como un estímulo y preparación para la vida como un todo.

    ¿Cuáles son los objetivos?

    Entrenar y ofrecer herramientas a los jóvenes para que consigan los recursos suficientes para pagar sus estudios a través de la venta de publicaciones con contenido espiritual, familiar y de salud. Promover un alto sentido de la misión. Desarrollar un espíritu de equipo y cooperación.

    ¿Hace cuánto tiempo existe el proyecto?

    El proyecto existe hace ya 15 años. Miles de jóvenes ya participaron de este programa y han logrado ingresar a la universidad.

    ¿Cómo y dónde puedo participar?

    Hay básicamente dos opciones:

    Llenar el formulario que aparece en el sitio web y esperar que el equipo organizador te contacte. Entra en contacto con el pastor distrital y con la Misión/Asociación local, y dirígete al Ministerio de Publicaciones. Ahí recibirás toda la información necesaria para participar.

    ¿Cuál es el grado mínimo de escolaridad exigido para participar?

    La enseñanza secundaria completa.

    ¿Estoy cursando o concluyendo la enseñanza secundaria, ¿puedo participar?

    Como el proyecto se realiza a tiempo completo, primero deberás concluir la enseñanza secundaria.

    ¿Cuál es el tiempo de duración del proyecto?

    Alrededor de seis meses. Generalmente, de setiembre a febrero. Consulta a tu Asociación/Misión local.

    ¿Cuáles son los beneficios del proyecto?

    La participación en la misión de llevar el evangelio. Crecimiento espiritual, nuevas amistades, descuentos del 10% al 35% en las cuotas mensuales de las Universidades adheridas al proyecto. Posibilidades de ganancias increíbles para el pago de tu universidad. Ambiente que promueve la motivación. El logro de tus objetivos.

    ¿Existe algún objetivo espiritual en ese proyecto?

    El proyecto Sueña en Grande consiste en llevar a las personas literatura que promuevan el cuidado de la salud, temas de relaciones familiares, de la educación de los hijos y libros que anuncian el pronto regreso de Jesús.

    A través del contacto diario con las personas, el participante desarrollará el espíritu misionero de Jesús, que era el amor por las almas y el deseo de salvarlas del pecado.

    ¿Cuál es la garantía de que conseguiré los recursos que necesito?

    Por ser un proyecto donde los participantes son totalmente autónomos, el éxito depende del empeño y de la perseverancia personal de cada uno, por eso no hay una garantía institucional.

    ¿La participación en el proyecto garantiza el ingreso a la universidad?

    Para ingresar a la universidad, el candidato deberá rendir el examen de ingreso y someterse a las exigencias y evaluación de la universidad que eligió. El proyecto se empeña para que a través de tus ventas consigas los recursos; el ingreso depende de tu aprobación del examen de ingreso.

    ¿Puedo usar el beneficio para estudiar en una universidad no adventista?

    Los recursos personales podrás usarlos de la manera que quieras, solo los descuentos son exclusivos para las universidades participantes.

    Soy casado, ¿puedo participar? Ya tengo una cierta edad y soy casado, pero tengo deseos de hacer una carrera, ¿puedo participar?

    Puedes participar. Algunos encuentran dificultad porque el proyecto se realiza lejos de su ciudad de origen. Si el candidato se encuadra en la configuración del proyecto, la edad no es un problema. Si estás casado, consulta al Director de Publicaciones de tu Asociación/Misión local para obtener información sobre el alojamiento de matrimonio.

    Si no logro pasar el examen de ingreso, ¿perderé los beneficios? ¿Cuántas veces puedo participar?

    El candidato no perderá los beneficios siempre que los use dentro del plazo de un año. El candidato tiene libertad para intentar y participar cuántas veces quiera.

    Después que ingrese a la facultad, ¿qué puedo hacer para conseguir los recursos que necesito durante los estudios?

    Los alumnos de las universidades asociadas o no, podrán participar de un proyecto semejante durante el período de vacaciones de invierno y de verano o durante el semestre lectivo en tiempo parcial.

    ¿Podré visitar a mi familia mientras participo del proyecto?

    Sí, en el momento que quieras.

    No vivo en la misma ciudad donde se realizará el proyecto, ¿dónde estaré hospedado?

    Los coordinadores locales del proyecto alquilan una residencia grande para hospedar a todos los participantes.

    ¿Podré visitar a mi familia mientras participo del proyecto?

    Sí, en el momento que quieras.

    ¿Quién será mi instructor?

    Habrá un coordinador de experiencia que capacitará al participante de tiempo completo para que pueda alcanzar sus objetivos.

    ¿Existe algún libro que pueda leer a fin de prepararme con anticipación?

    • Mensajeros de Esperanza, de Elena de White.
    • El colportor de éxito, de Almir Marroni.
    • Hombres y mujeres de fe, de Almir Marroni.

    Durante el proyecto necesitaré algunos recursos para mis gastos personales, ¿qué hago?

    Para que haya un compromiso con tu futuro universitario podrás usar hasta el 30% de tus ganancias para esos gastos. El resto podrás usarlo al final del proyecto. Ese será tu “Ahorro Universitario”. Los participantes del Proyecto pagan sus gastos diarios con la venta de revistas. Son suficientes para estos gastos.


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