Vale la pena serle Fiel
“Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” Mateo 25:23.
“Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” Mateo 25:23.
Con solo 16 años Leticia Ayala recibió una muestra muy contundente de la protección de Dios al serle fiel. Leticia pertenece a la Iglesia de Ypané en Paraguay. Su sueño es ser técnico en informática. Se preparó e ingreso.
Muchas veces en su colegio se dan clases en Sábado así que Leticia le pidió a Dios que le ayudara a ser fiel. Para sorpresa suya el primer día de clases el profesor avisó que ese año no tendrían clases en Sábado pero que recargarían esas horas de clases en otros días de la semana. Dios ya había contestado.
Al iniciar el segundo año las cosas fueron diferentes. Tendría clases algunos Sábados al mes. Leticia volvió a colocar el problema delante de Dios. Por consejo del pastor escribió una nota a su profesor explicándole el problema y como respuesta recibió la indicación de hablar con la directora. Con la solicitud de Exención de Sábado firmada por el responsable del Dpto. de Educación de la Unión Paraguaya, se entrevistó con la directora que le aseguró que después de hablar con el profesor le daría una respuesta.
Paso una semana sin respuestas. Como ese profesor solo iba al colegio los Sábados, camino a la iglesia el padre de Leticia decidió hablar con él. Este le aseguró que acataría la decisión de la directora. Al conversar con la directora esta propuso que consiga que Leticia asista a clases, que eran sólo dos veces por mes, y ya faltaba menos de medio año para que terminen las clases. El padre de Leticia le dijo que la decisión ya estaba tomada. Ella le aseguró que sería aplazada y perdería el año, pero prometió que elevaría el asunto ante el Ministerio de Educación. Durante esa espera algunos compañeros la apoyaban, otros se burlaban.
Finalmente fue citada a la dirección. Mientras iba a la dirección, estaba un poco nerviosa, oró a Dios por tranquilidad y sabiduría. Al llegar la directora le comunicó que el Ministerio le garantizaba una segunda oportunidad para rendir el examen y que debía hacerlo ahora con otro profesor, el profesor Ocampos. Para sorpresa de Leticia: el profesor Ocampos había estudiado la Biblia con hermanos Adventistas.
Los mismos compañeros que se burlaban la ayudaron a estudiar durante las vacaciones. Le fecha del examen fue fijado para el primer viernes, después de las vacaciones. Ante la sorpresa de su profesor Leticia rindió el examen en unos pocos minutos.
Leticia cuenta: “Una vez que rendí el examen práctico, el Profesor me felicitó por todo mi esfuerzo y empeño. Al recibir mi boletín de calificaciones, en la materia tenía la nota más alta, ¡el 100% de los puntos alcanzados! Mis compañeros y mis Profesores se sorprendieron y me felicitaron, estoy muy agradecida a Dios y he comprobado que ¡¡¡vale la pena serle fiel!!!
Leticia Ayala es de la Iglesia de Ypané.
Paraguay - Unión Paraguaya.