Mayordomía Cristiana

Blog

Sabor a familia

Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. Lucas 14:1 Desde cuando era pequeño el sábado ha tenido un sabor especial: el sabor a familia. Nos gustaba esperar el sábado, ya que ese día era una pausa en el tiempo y teníamos […]


  • Compartir:

sabado-sabor-a-familia

Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. Lucas 14:1

Desde cuando era pequeño el sábado ha tenido un sabor especial: el sabor a familia. Nos gustaba esperar el sábado, ya que ese día era una pausa en el tiempo y teníamos gran cantidad de actividades. Cuando salí de casa fui recorriendo muchos lugares, sin embargo lo más importante es que donde quiera que estuviera, la recepción del sábado era especial. Me sentía en casa, en un ambiente de hogar, de familia y de seguridad. Ese sentir nunca cambió y ahora estamos visitando los hogares y pasando por diferentes iglesias, y cada vez que llega el sábado, me siento en un ambiente de familia al cantar en la iglesia y estudiar la Biblia.
Dentro de este contexto siempre había visitas en casa, y cada invitado, fuera hermano de la iglesia o vecino, se unía a participar de esta celebración especial de familia.
“En los días de Cristo parece que era muy común que los judíos recibieran visitas para comer en sábado. Solía considerarse que una fiesta a la cual se invitaban amigos era un símbolo de las bendiciones de la vida eterna” (Elena de White, Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 173).
Jesús tenía una manera especial de recibir el sábado, ya que fue en familia donde se vivió el primer sábado en la creación, y siempre había invitados para llevar a casa, creo que es parte inseparable del sábado. Cada familia estaría más feliz si decidiera realizar este acto cada vez.  A Jesús le encantaba recibir invitaciones “tanto de los ricos como de los pobres, y, según su costumbre, vinculaba la escena que tenía delante con lecciones de verdad” (Ibíd.).
Definitivamente, esta experiencia del sábado un día tendrá un sabor diferente cuando Cristo esté junto con todo su pueblo redimido. ¡Qué maravillosa será esa experiencia! También la Palabra de Dios habla de una cena. Imagínate a Cristo, como parte de la celebración del sábado, ofreciendo un alimento para compartir con sus hijos. Como dije antes, el sábado tiene un sabor diferente por Cristo, por la familia y porque compartimos nuestro alimento con los invitados.
Por la gracia de Dios queremos disfrutar del sábado de una manera diferente, al ingresar a este día, sintámonos en familia, llevemos a almorzar a un amigo y sintamos como invitado especial a Cristo.

 Benjamín Trinidad Ticse
Unión Peruana Norte

  • Compartir:
Artículo anterior
Siguiente artículo