Respondiendo a las bendiciones de Dios
Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, y tu fidelidad alcanza hasta las nubes. Salmos 36:5. Mi nombre es Ismael Calle; tengo una empresa de transportes pesados. Cuando cumplí un año de edad fui entregado a mis tíos, y crecí en la fe. A los 15 años conocí a mis verdaderos padres, y entendí que […]

Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, y tu fidelidad alcanza hasta las nubes. Salmos 36:5.
Mi nombre es Ismael Calle; tengo una empresa de transportes pesados. Cuando cumplí un año de edad fui entregado a mis tíos, y crecí en la fe. A los 15 años conocí a mis verdaderos padres, y entendí que el Señor prepara nuestro camino.
Llegué a la ciudad de Cochabamba en 1980 y comencé a trabajar junto a mi esposa Miguelina de Barco con el transporte pesado. Durante ese tiempo conocí a la familia Navallo quienes me acogieron como parte de su familia. Allí pude desarrollar una madurez espiritual gracias al estudio diario del Seminario de Enriquecimiento Espiritual “Mi vida en la presencia de Cristo”.
Es así que junto con mi familia hicimos un pacto de fidelidad con nuestros diezmos y ofrendas. En ese período pasamos muchas dificultades, pero nada nos apartó de la decisión de ser fieles. Por esta actitud, Dios premió nuestra fidelidad e hizo progresar nuestro negocio en gran manera. Entonces sentimos la necesidad de trabajar para nuestro Dios, y empezamos a apoyar las campañas de evangelismo y los proyectos de construcción de iglesias, pero con el trabajo de una sola familia no era suficiente. Es por eso, al conversar con algunos amigos empresarios adventistas, nació la idea de unirnos y hacer grandes obras para el Señor.
Hoy, con mucha alegría, soy parte del grupo de Empresarios Adventistas que se dedican a apoyar la construcción de cuatro templos nuevos y a colaborar con el evangelismo.
“Todo el bien que el hombre goza proviene de la misericordia de Dios. Él es el grande y bondadoso Dador. Su amor se manifiesta a todos en la abundante provisión hecha para el hombre. Nos ha dado un tiempo de gracia en que formar un carácter para las cortes celestiales. (Elena de White, Testimonios para la Iglesia, t. 6, p. 385).
Ismael Calle
Unión Boliviana