Esta Semana de Oración no es una serie aleatoria de sermones sobre mayordomía. Su propósito es guiar a las personas a decidir poner a Dios en primer lugar en siete áreas esenciales de la vida espiritual, siguiendo los puntos del Tarjeta de Compromiso. Cada tema representa un paso en el camino hacia una relación más íntima con Dios, una jornada de fe y confianza continua en el Señor.
Sin embargo, estos sermones no deben simplemente predicarse, sino ser vividos por el predicador. La verdadera autoridad espiritual no proviene del púlpito, sino de una vida purificada y justificada por Jesús. Antes de invitar a otros a decidirse por Cristo, el predicador debe examinar su vida, confesar sus faltas a Jesús y comprometerse a vivir, por fe, lo que predica.
“Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.
Hebreos 11:1