Páginas de esperanza
“Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las coas que Jehová ha dicho, y obedeceremos” Éxodo 24:7

“Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las coas que Jehová ha dicho, y obedeceremos” Éxodo 24:7
Santa Catarina, es un Estado del Brasil con muchas diferencias regionales. Con seguridad ya debe haber oído mucho sobre esta región litoral, con playas que encantan a millares de turistas cada año. Pero además de las playas existen regiones industriales y agrícolas en la zona.
San Lorenzo del Oeste queda a 662 km de la capital y tiene 21 mil habitantes. Viven personas humildes que sustentan a sus familias de la agricultura y de trabajos indirectos. Ahí vive la familia de Artuso. Artuso trabaja en un aserradero. Un día, en el 2009, un colportor pasó por la ciudad ofreciendo literatura. Él se interesó, compró y llevó a su casa los libros, guardándolos en un estante.
El tiempo pasó, y un día su hijo, Ivandro, un joven estudiante de secundaria, encontró los libros y empezó a leerlos. Quedó sorprendido con lo que leía: artículos sobre salud, familia y hábitos saludables. Pero lo que más le llamó la atención fue un libro pequeño Todavía existe esperanza, del pastor Alejandro Bullón.
Ivandro leyó el libro. Lo releyó. Y comenzó a seguir sus enseñanzas, principalmente lo que había aprendido sobre el sábado. Su familia pensó que estaba con algún problema y lo llevaron al psicólogo. Para el profesional, el muchacho estaba viviendo un momento de éxtasis y que precisaba de terapia.
A pesar de la molestia de los familiares y amigos, se mantuvo firme y buscó fuerzas en Dios. Su búsqueda fue más intensa cuando comenzó a procurar la iglesia que le presentaría la verdad. En la contratapa del libro decía: Iglesia Adventista del Séptimo Día. Buscó en Internet y encontró la dirección más cercana a su casa.
Ivandro tuvo un encuentro con Dios y con la verdad. La iglesia lo amparó y terminó siendo su hogar. Hoy es miembro de esa iglesia y un colportor que lleva esperanza a las personas. Los libros no son páginas llenas de letras. Los libros contienen historias, hacen historia, son divisores de aguas, pueden ser para la salvación de la humanidad o para su destrucción. Aproveche las horas sagradas del sábado para estudiar el libro de los libros, la Biblia, ella pueda traer salvación para su vida.
Ivan Artuso, USB