Milagros En Medio De La Tormenta
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28). Carlos Quiroz es un joven padre con muchas aspiraciones en la vida. Tenía un buen trabajo con una muy buena remuneración; todo iba muy bien hasta […]
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).
Carlos Quiroz es un joven padre con muchas aspiraciones en la vida. Tenía un buen trabajo con una muy buena remuneración; todo iba muy bien hasta que cierto día le detectaron una enfermedad, y le dijeron que ya no iba a caminar. Toda su familia se puso muy triste, recurrieron a los mejores médicos, viajaron de un lugar a otro por encontrar alguna mejoría o alguna solución a su enfermedad.
A Carlos le detectaron miastenia. La miastenia grave causa debilidad de los músculos voluntarios (esqueléticos). Estos músculos son los que están bajo su control. En otras palabras, usted piensa en mover un brazo y éste se mueve. La debilidad muscular de la miastenia grave empeora con la actividad y mejora con el reposo. Lo más difícil para Carlos era que cada vez su salud empeora.
El milagro en medio de la tormenta sucedió un día cuando regresábamos de su chequeo médico. Eran las 8 de la noche cuando cruzábamos el desierto, de pronto se reventó la llanta del auto, y en pocos minutos nos cercaron los asaltantes a mano armada, parecía que era nuestro final, se llevaron todo incluida la medicina de Carlos.
Hasta ese momento, Carlos sólo se movilizaba en silla de ruedas o con el apoyo de otra persona. En medio del miedo y la confusión, con la protección de los ángeles, logramos escapar de los delincuentes y logramos caminar juntos apoyando a Carlos hasta un lugar seguro. Había un control policial a 3 Km de distancia. ¿C��mo llegar? Aquí sucedió el milagro, Carlos caminó hasta el puesto y era el que más animado estaba después del asalto.
Desde ese momento Carlos entendió que Dios permitió ese momento desagradable para su bien, ahora por la gracia de Dios Carlos camina normal. Aunque la enfermedad todavía está en tratamiento, vive confiado en las promesas de Dios. Él se bautizó. Ahora estamos orando por su esposa para que ella en algún momento también entregue su vida Cristo.
Podemos decir con seguridad y repetir lo que dijo Pablo en el libro a los Romanos : “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. (Romanos 8:28). Dios tiene el control de todo, y puede hacer milagros aun en medio de este mundo lleno de incredulidad. Dios te bendiga y confía en él siempre.
Pr. Josué Guerrero Rodas
Distrito misionero Guadalupe
Asociación Nor Pacífico del Perú
Unión Peruana del Norte