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Hizo lo que era correcto

Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10. Alana es la única adventista de su familia. El mismo año de su bautismo inció su carrera en Derecho. Eligió el período matutino para estudiar, y durante siete semestres no tuvo problemas con el sábado. Sin embargo, al fin […]


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Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10.

Alana es la única adventista de su familia. El mismo año de su bautismo inció su carrera en Derecho. Eligió el período matutino para estudiar, y durante siete semestres no tuvo problemas con el sábado. Sin embargo, al fin del cuarto año, dos materias estaban progamadas para los sábados.
La estudiante oró a Dios y le pidió que se cambiara el día de esas materias. Una una de ellas realmente fue cambiada a mitad de la semana. Ella estuvo agradecida pues sabía que de alguna forma el Señor quitaría las demás barreras.
Alana se instribió en la otra disiciplina confiada que Dios haría un milagro. Redactó un documento y se dirigió al coordinador. La respuesta fue fría y desinteresada: “La elección de seguir esa religión es suya. Ahora asuma las consecuencias”, le dijo.
Decepcionada intentó un recurso administrativo junto al colegiado de la institución, esperando que con la ayuda de los profesores fuese más fácil cursar la materia. Pero su pedido nuevamente fue negado y algunos de los profesores hasta se burlaron del motivo que los llevó a esa reunión.
A esa altura, Alana comenzó a considerar la idea de comparecer al menos un sábado a la facultad. Esa actitud solucionaría sus problemas, pensaba. Pero en seguida se dio cuenta que estaba siendo tentada a transgredir la Ley de Dios.
Pagar y cursar esa materia en otro curso era una hipóstesis imposible, pues ella no tenía recursos financieros. Al final de la semana, Alana fue a la iglesia, como de costumbre, y colocó todo en las manos de Dios, pues ella ya había hecho lo que estaba a su alcance.
El lunes, el coordinador la llamó a su sala y, para su sorpresa, este le pidió disculpas por haber actuado de la manera como lo hizo. Resaltó que varios profesores habían intercedido por ella después de la reunión, y que él había decidido ayudarla. Las clases del sábado pasaron al jueves de noche, y ella pudo terminar sus estudios con sus colegas. El día de su graduación, fue honrada con una medalla al mérito por haber sido la mejor alumna de la clase.

Alana Carina Stumpf
Unión  Sur Brasileña

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