El Dia Más Anhelado
“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmos 118¬:24). Benito está lleno de gozo, corre y salta por el campo verde, pisotea su propio alimento, pero eso no le importa, está feliz y no puede contener su alegría. Son aproximadamente las tres de la tarde del día viernes, antesala […]
“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmos 118¬:24).
Benito está lleno de gozo, corre y salta por el campo verde, pisotea su propio alimento, pero eso no le importa, está feliz y no puede contener su alegría. Son aproximadamente las tres de la tarde del día viernes, antesala de un nuevo día, casi ha llegado el sábado, día lindo y hermoso. Para Benito es el más anhelado de toda la semana.
Benito es un precioso ternero de casta pura que, con dos meses de nacido, anhela el día sábado ¿y por qué? La respuesta es sencilla, cada día se le permite acercarse a su vaca madre solo quince minutos para alimentarse, luego tristemente es separado. Pero no es así el sábado, porque tiene la dicha de pertenecer a una familia adventista, la familia Rosero. Ellos tienen como fuente de trabajo la producción de leche. Hace veinte años entendieron acerca de la santidad del sábado, así que en ese día todo se paraliza, nadie labora, y hasta el ganado descansa. Los vecinos preguntan: ¿Por qué pierden la oportunidad de vender la leche en sábado? ¿No les parece que es un desperdicio? Los hermanos Rosero contestan: “No, no es así, Dios es tan grande, dueño de todo y él nos bendice. Mientras el sábado perdemos ochenta litros, para el día domingo el Señor misteriosamente nos recompensa con ciento cincuenta, es decir, nos multiplica y devuelve lo del día sábado”. El sábado podemos disfrutar de leche y sus derivados para la familia y también para compartir con los más necesitados. Por todos lados vemos las bendiciones de este día especial.
Debemos disfrutar del sábado porque es un día de gozo para nuestra familia. También debemos agradecer por el descanso y las bendiciones que Dios derrama el día sábado. De la misma forma que lo es para Benito, pues pasa junto a su mamá todo el día, nosotros debemos deleitarnos mucho más con la compañía de nuestro Padre celestial.
Escuchemos el eco de las palabras del salmista que se repite en nuestras vidas: “Nos gozamos en el día que Dios creó.” Para que descansemos y junto a todas las criaturas vivientes adoremos al Creador y Hacedor de este mundo y los otros mundos.
Pr. Wilfrido Rosero
Distrito Misionero Quevedo
Misión Ecuatoriana del Sur
Unión Ecuatoriana