Celia y Silvio, de Barreirinhas, MA, Brasil desde temprano hicieron un acuerdo de que jamás se desviarían de los caminos del Señor y además vivieron una vida de fidelidad. Y todo eso comenzó con una planta de cocos.
Celia y Silvio, de Barreirinhas, MA, Brasil desde temprano hicieron un acuerdo de que jamás se desviarían de los caminos del Señor y además vivieron una vida de fidelidad. Y todo eso comenzó con una planta de cocos.