Miguel Martínez es policía, subcomisario, en la ciudad de San Carlos, provincia de Mendoza, Argentina. Él hace un buen trabajo junto a sus subordinados y tiene una excelente reputación ante la comunidad. Pero su fe fue puesta ante una prueba grande, cuando el comandante general lo llamó para decirle que a partir de ese momento tendría que estar a disposición de su unidad también los sábados.