Para ayudar a su familia, Flavio, todavía niño, todos los días circula entre los ómnibus, en la estación, vendiendo rapadura. La vida dura y llena de desafíos lo acompaña, aun cuando consigue un empleo de auxiliar de servicios generales, en una pequeña farmacia de la ciudad de Codó, MA, Brasil. Confiado de que Dios está con él, Flavio queda atento a las oportunidades que surgen delante de él.