Raimundo Nonato, de Rio Branco, Acre, Brasil está casado y tiene tres hijos. En su barrio, todos lo conocen y saben que él tiene una pequeña industria de muebles. Su empresa pasa por dificultades en función de la crisis financiera que vive Brasil. La situación empeora cuando, en la madrugada del 24 de enero de 2018, se despiertan con la sirena de los bomberos indicando que había un incendio en el local de Raimundo