Andréia, de Palmas, Brasil, al fin consigue llevar a su marido a la iglesia. La predicación poderosa de esa noche parece haber sido preparada para Evandro. Mientras él escucha las palabras del predicador, una lucha se traba en su mente, porque, para aceptar vivir la Palabra de Dios necesita tomar una gran decisión en su vida profesional.