Marciene Araújo conoce la Iglesia a través de su tía y decide involucrarse de cuerpo y alma en la predicación del evangelio. Ella ora diariamente a Dios por la conversión de sus interesados y por un bautismo en especial.
Marciene Araújo conoce la Iglesia a través de su tía y decide involucrarse de cuerpo y alma en la predicación del evangelio. Ella ora diariamente a Dios por la conversión de sus interesados y por un bautismo en especial.