Evandro y su novia viven en la ciudad de Palmas, Brasil. El estilo de vida de los dos fue incomodando poco a poco a Andréia, quien por ser ex adventista no estaba de acuerdo con las borracheras y el tipo de salidas de los fines de semana. Con el pasar de los días, Andréia decide tomar la iniciativa e intenta convencer a Evandro que cambie de vida.