Moacir Lunardon, de Curitiba, Brasil, junto con su familia son empresarios del sector de pulpa de frutas. Lo que ellos jamás imaginarían es que un árbol de mandarinas, además de proveer la pulpa de la fruta, podría salvar la vida de uno de ellos.
Moacir Lunardon, de Curitiba, Brasil, junto con su familia son empresarios del sector de pulpa de frutas. Lo que ellos jamás imaginarían es que un árbol de mandarinas, además de proveer la pulpa de la fruta, podría salvar la vida de uno de ellos.