Aprendiendo a confiar
“Gustad, y ved que es bueno Jehová” Salmo 34:8
“Gustad, y ved que es bueno Jehová” Salmo 34:8
El salmo 34 habla de la bondad del Señor y de la confianza que podemos tener en él. La fe y la confianza son desarrolladas cuando verdaderamente entendemos que Dios desea guiar nuestra vida y que hará lo mejor por nosotros. Víctor aprendió que Dios dirige nuestra vida en un momento de mucha aflicción. Sirvió durante cuatro años y medio en la Fuerza Aérea Brasileña, llevando una vida normal, hasta que en el 2006, después de varios exámenes, le fue diagnosticado una enfermedad renal crónica y tuvo que salir de la Fuerza Aérea, debiendo mantener el tratamiento médico.
Enfermo y sin sueldo, Víctor tuvo que trabajar como chofer. Solo en el 2009, después de su casamiento, comenzó con la hemodiálisis. La infección estaba muy avanzada. Debido al tratamiento tuvo que abandonar el trabajo, viviendo solo con el sueldo de la esposa, el que no era suficiente, pues el tratamiento y el costo de los medicamentos, sumado a los gastos familiares sobrepasaban el ingreso que recibían. Este fue un momento decisivo en su aprendizaje, él debería ser el sostenedor del hogar, ahora debía permitir que Dios cuidase de todas las cosas. Fueron grandes luchas con el Señor.
Pero Dios es bueno y su vida fue marcada por el amor de ese grandioso Dios. Dos ocasiones marcaron ese período. La primera fue cuando no había nada de dinero y orando al Señor de mañana, llevando su necesidad a Aquel que tiene cuidado de nosotros, la oración fue respondida. Al caer la noche, un matrimonio de la iglesia se presentó en su casa con una cesta básica de comida, que contenía mucho más de lo que necesitaban. En otro momento, tenían solo un tercio del dinero para el alquiler y no sabían cómo conseguir el resto. Otra vez oraron a Dios y entregaron el tema en sus manos. En el mismo día, recibieron una llamada de la mamá de Víctor diciendo que la abuela le había mandado un regalo. Para sorpresa y alegría de la pareja, era exactamente el valor que les faltaba para pagar el alquiler.
La Biblia habla de poner a prueba al Señor, viviendo solo con un salario, y enfrentando una enfermedad, fueron fieles a Dios. Durante todo ese tiempo pusieron a prueba al Señor y pudieron ver que Dios es bueno. No deja a sus hijos desamparados. Víctor ya estaba con un proceso judicial y administrativo para evaluar su caso en la Fuerza Aérea. En una ocasión, un juez le dijo que ni él, ni sus hijos y tal vez ni sus nietos recibirían ese beneficio. Pero después de tres años de lucha y oración, la Fuerza Aérea lo reformuló.
Todavía pasó por cuatro cirugías para intentar conseguir una fístula que mejoraría su tratamiento, pero nada, hasta que resolvieron pagar. Pero Dios fue tan maravilloso que el médico no les cobro la operación. Durante tres años, Víctor hizo hemodiálisis con la esperanza de un trasplante, y finalmente en el 2012, recibió esta bendición y está muy bien. Hoy, verdaderamente puede decir: ¡Dios es bueno!
“Si la recibimos con fe, la prueba que parece tan amarga y difícil de soportar resultará una bendición. El golpe cruel que marchita los gozos terrenales nos hará dirigir los ojos al cielo” (El discurso maestro de Jesucristo, p. 14).
Victor Nunes Silva, USeB