María estaba disconforme con la religión que profesaba. Diariamente, conversaba con su esposo Abram sobre esa situación que tanto la angustiaba. Pero su marido, aunque cristiano, no veía ninguna necesidad de cambiar.
María estaba disconforme con la religión que profesaba. Diariamente, conversaba con su esposo Abram sobre esa situación que tanto la angustiaba. Pero su marido, aunque cristiano, no veía ninguna necesidad de cambiar.