Una voz en la oscuridad
Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. Isaías 30:21. En noviembre de 2008, Marcelo Dias asistió a una semana de mayordomía cristiana en la iglesia central de Sorocaba, y en su […]

Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. Isaías 30:21.
En noviembre de 2008, Marcelo Dias asistió a una semana de mayordomía cristiana en la iglesia central de Sorocaba, y en su mente quedó grabada la frase principal: “Todo de mí en respuesta al todo de Dios”.
Tiempo después, un viernes de tarde, después de dar un estudio bíblico, cayó una lluvia fuerte y el dueño de casa se ofreció a llevarlo hasta su departamento. Al salir del vehículo, Marcelo dejó caer su billetera con los documentos, tarjetas, y el dinero que había retirado para devolver el diezmo y dar las ofrendas el sábado.
Cuando llegó a su departamento notó que le faltaba la billetera. Recordó que la había puesto en su portafolio y que posiblemente se había caído al tratar de esquivar los charcos. Oró varias veces a Dios para que tuviese misericordia de él y lo ayudara a encontrar la cartera. Buscó en la calle y en el departamento, por dos horas.
Entonces resolvió entrar en su cuarto, arrodillarse y hacer otra oración, después de la cual sintió un fuerte deseo de salir para una nueva búsqueda. Marcelo sintió que debería descender por la calle y doblar en otra dirección. El lugar estaba a unos 30 m de su casa, estaba oscuro, pero con la ayuda de un rayo de luz, notó un montículo de barro y comenzó a revisar. Allí encontró su billetera con todo su contenido: documentos, tarjetas y el dinero del diezmo y ofrendas.
“Presentad a Dios vuestras necesidades, tristezas, gozos, cuidados y temores. No podéis agobiarle ni cansarle. El que tiene contados los cabellos de vuestra cabeza no es indiferente a las necesidades de sus hijos” (Elena de White, El camino a Cristo, p. 100).
Marcelo Pereira Duarte
Unión Central Brasileña