Un sueño realizado
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Jeremías 29:1 En el 2010, el pastor Jeu Caetano vino por primera vez a la ciudad de Encarnación, Paraguay, y presentó un interesante seminario de mayordomía cristiana. Al fin del […]

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Jeremías 29:1
En el 2010, el pastor Jeu Caetano vino por primera vez a la ciudad de Encarnación, Paraguay, y presentó un interesante seminario de mayordomía cristiana. Al fin del seminario, hizo el llamado para aquellos que sintiesen en su corazón la necesidad de comprometerse con Dios a través de un pacto de amor, con la donación de 10%, aparte del diezmo.
En ese tiempo trabajaba en un estudio contable. Mi salario no era ni la mitad del sueldo mínimo vigente. Ese era uno de los motivos por los cuales no quería comprometerme en dar el pacto, porque decía que lo que ganaba era muy poco y ¿cómo podría desprenderme de un 10% más? Pero oré al Señor y le dije que él era el dueño de todas las cosas y no permitiría que me faltara lo necesario.
El pastor dijo que probáramos a Dios por seis meses, y si al final de este período estábamos más pobres, podríamos dejar de cumplir el pacto.
Al finalizar ese período, muchos de los hermanos dieron su testimonio de las bendiciones que recibieron de Dios. Y yo me preguntaba: “¿Por qué no había recibdo mayores bendiciones económicas como las que testimoniaban los demás hermanos?” A pesar de la situación decidí continuar con el pacto.
Unos meses después, comencé a distribuir mi currículo en varias empresas con el propósito de cambiar de trabajo.
Pasados tres meses, recibí una llamada telefónica por la cual me citaban para una entrevista; y fui admitido en el banco en el que deseaba trabajar.
Ahora sé que Dios siempre está al control de todo, y que lo único que debemos hacer es confiar en él y esperar que cumpla sus promesas.
Actualmente, el valor del diezmo es igual al salario que recibía cuando trabajaba en el estudio contable.
Nelson Núñez
Unión Paraguaya