En las matemáticas de Dios, la vida se hace más barata. Al contrario de lo que muchos piensan, la fidelidad no es un gasto que deja endeudadas a las personas. La experiencia demuestra que cuando adoramos a Dios a través de los diezmos y las ofrendas, ocurren milagros financieros, bendiciones materiales, espirituales y de salud, sea cual sea el momento de vida que estemos pasando