Gabriel, de la ciudad de Córdoba, Argentina, está suspendido momentáneamente de su trabajo en la policía local, y eso afecta su vida emocional y su modo de actuar hasta con la familia. Sin tener cómo ganar dinero, busca trabajo diariamente. Limpiando baños en un camping de la ciudad, encuentra sobre una mesa el libro misionero, y el resultado es sorprendente.