A Jesús, de Lima, Perú, desde niño le enseñaron cómo vencer en la vida: él tendría que estudiar mucho. Y así lo hizo. Aunque era un empleado de un hospital en Lima, logrado por concurso y actuando como técnico en farmacia, Jesús siguió estudios universitarios. Sin embargo, su jefe inmediato comenzó a perseguirlo.