Juan, de Santo Domingo, Ecuador, está internado en el hospital con problemas múltiples en varias vértebras de la columna. Durante su internación, recibe la visita de miembros de la Iglesia Adventista que le hacen compañía y le leen la Biblia. Pero su caso se agrava y debe someterse a una cirugía, aun corriendo el riesgo de quedar parapléjico.