El premio a la fidelidad
“…Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”.
“…Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”.
Gracias a las múltiples bendiciones de Dios, curso el tercer año de la carrera de Medicina en una universidad confesional-católica, donde hay algunas actividades académicas en Sábado.
Durante los dos primeros años pude cambiar las actividades en sábado por otro día. Fue así hasta que un examen fue fijado para el sábado 21 de julio de 2012.
En mi curso hay, además, dos compañeras adventistas. Conversamos sobre nuestra situación. Una de mis compañeras ya había pasado por esa experiencia y no tuvo otra oportunidad. Ese día decidimos que haríamos todo lo que estuviera en nuestra mano para mantenernos fieles a Dios. Conversamos con los doctores encargados, les explicamos, ofrecimos propuestas para otro día.
Desde esa primera semana, todas nuestras gestiones fueron infructuosas. Llegaron las consabidas preguntas: ¿Por qué no ir, si al fin y al cabo, es sólo un momento y luego tienen el resto del día para adorar a su Dios?, ¿Por qué el sábado?, ¿Por qué no le piden permiso a su pastor? Fueron días de oración. Recibimos todas las respuestas negativas.
Libertad Religiosa de la Unión Chilena nos ayudó. Ellos contactaron a los altos cargos de las universidades católicas, como también a decano de la facultad para abogar a nuestro favor. Nuestros compañeros, mediante el Centro de Estudiantes de Medicina (CEM) solicitaron se nos concediese lo que pedíamos, sin embargo, la negativa de la universidad era sostenida.
Por esta razón, decidimos en conjunto con los abogados de la UCh, presentar un recurso judicial en la Corte de Apelaciones y esperar que ellos dirimiesen el asunto. La corte de apelaciones denegó parte del recurso, y la segunda respuesta no estaría sino hasta al menos 4 meses, tiempo al cual ya habríamos perdido todo. La fecha del examen se acercaba.
Durante la última, de forma muy providencial, el ministro de Educación visitó una ciudad vecina, y el presidente del CEM por gestiones que sólo Dios permitió, consiguió presentarle al ministro nuestro caso. La prensa se interesó y nos contactaron para dar declaraciones públicas sobre nuestra fe en relación al examen. Y el tema de la fidelidad al Dios del S��bado pasó a ser de contingencia nacional, tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales, a sólo 4 días del 21 de Julio.
Llegó el día viernes 20, al día siguiente, Sábado 21, sería el examen. Al finalizar el viernes, aún sin más respuestas que la persistente negativa, fuimos a recibir el sábado a casa del pastor distrital, cantamos mucho, oramos y seguíamos confiando en que Dios daría respuesta propicia según Su voluntad. A eso de las 19.00 horas, nos llamó la abogada de la unión para avisarnos que la universidad no había cambiado la evaluación para nosotras, ni la fecha... pero que teníamos que rendir el examen al inicio del día domingo... es decir, a la puesta del sol del Sábado. ¡¡GLORIA A DIOS!! Rendimos la materia y las tres aprobamos. ¡Cuán bueno es Dios, alabo su nombre! Se fiel hasta la muerte, te espera la corona de la vida.
Vicky Paola Rubino Gutiérrez - Iglesia Coquimbo Centro, Chile