Mi Experiencia Cristiana
“Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento
hasta que el día es perfecto.” Prov. 4:18
“Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento
hasta que el día es perfecto.” Prov. 4:18
Sin prisa ni pausas la fe cristiana va creciendo a medida que es ejercitada, de la misma manera que nuestros músculos se desarrollan sin son usados. Rut conoció la verdad cuando tenía 21 años, en ese momento estaba estudiando para ser docente. Su Fe aún no estaba madura y al ser enfrentada con la necesidad de asistir a las clases en Sábado no se mantuvo fiel. Pero no se sentía bien.
Al poco tiempo fue invitada a participar de una campaña dedicada al “Hogar y la Familia”. Durante dos semanas, asistió desde la primera noche y fue ahí donde conoció más a Jesús y se entregó definitivamente a El. De ahí en adelante su vida no fue la misma, ahora tenía algo que el mundo no tenía: Esperanza. Todo cambio; sus planes, sus sueños y metas ya no tenían una motivación egoísta sino más bien servir a Dios, adorarlo y honrarlo en todo.
En los primeros cinco semestres de su carrera debió cursar o rendir más de una vez una materia a contra turno por ser fiel en relación con el Sábado. Los profesores fueron tocados por Dios y se mostraron muy comprensivos. Pero al llegar al quinto semestre dos profesoras se negaron a ayudarla.
Sorpresivamente un nuevo decreto estatal establecía que ningún docente podría trabajar en más de una institución pública al mismo tiempo. Por esta razón una de las profesoras que le impedía pasar una materia debió abandonar la institución y el profesor que la reemplazó le permitió a Rut rendir, la felicito e instó a que siga siendo fiel a Dios.
Faltaba la segunda materia, estadística II, y la profesora no mostraba ningún deseo de ayudarla. El examen fue anunciado para el Sábado. La profesora le dijo a Rut: “ponga algo ahora de su parte el último parcial será el Sábado”. A pesar de que Rut no asistió, misteriosamente aprobó la materia y hasta la finalización de su carrera no tuvo dificultades.
Se presentó una prueba más: La defensa de su trabajo de Investigación era en Sábado. El viernes de noche Rut y su amiga Claudia doblaron sus rodillas y dejaron todo en las manos de Dios. Dios intervino en la oficina de Coordinación Académica y todo ser resolvió.
Faltaba una última prueba: La ceremonia de graduación y el desfile fueron en Sábado y nuevamente Rut fue fiel. A su familia le costó entenderla pero con resignación aceptaron su decisión aunque siempre tenían la ilusión de que hubiera sido diferente. Dios tenía una sorpresa para Rut… los hermanos de su iglesia organizaron una fiesta de graduación en la iglesia que ella no olvidará jamás. Toda su familia asistió y fue maravilloso.
Ahora profesional sigue siendo fiel y ayuda a otros a que sientan el placer de ser fiel. Nada es imposible para Dios, nada es imposible para el que cree.
Rut Carolina Ramos es de Santa Cruz de la Sierra.
Bolivia - Unión Boliviana.