Un hogar marcado por la sangre del Cordero es un lugar donde la gracia, el perdón y la conciencia del sacrificio de Cristo sostienen y protegen contra las adversidades externas. Durante esta Semana de la Familia, el objetivo es animar a las familias a construir o reconstruir el altar de Dios en sus hogares mediante el culto familiar, fortaleciendo diariamente la adoración y la comunión con Él. 

¡Prepárate con tu familia y participa!