La iniciativa, impulsada por jóvenes adventistas del proyecto OYiM, culminó varias semanas de servicio comunitario en Lirquén.
Osmar, Ramona y su hija Lara eligieron ser bautizados, aun sabiendo que esa decisión podía cambiar por completo el rumbo de sus vidas.
El nuevo taller reúne a decenas de participantes y consolida al Centro de Influencia como un puente entre la Iglesia y la comunidad.
El viaje movilizó a 76 personas y abrió nuevas oportunidades para compartir la fe, fortalecer amistades y acercar personas a Jesús.