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Desde sus comienzos como entidad organizada, la Iglesia Adventista del Séptimo día ha desarrollado un concepto equilibrado de salud integral. Más que reflejar el espíritu de reformatorio de su tiempo, los adventistas entendieron que su misión incluía defender la aplicación de los principios bíblicos a los aspectos físicos y mentales del ser humano. Las Escrituras […]


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Desde sus comienzos como entidad organizada, la Iglesia Adventista del Séptimo día ha desarrollado un concepto equilibrado de salud integral. Más que reflejar el espíritu de reformatorio de su tiempo, los adventistas entendieron que su misión incluía defender la aplicación de los principios bíblicos a los aspectos físicos y mentales del ser humano.

Las Escrituras enseñan que la humanidad fue creada a imagen de Dios (Gén. 1:26, 27; 2:7), por lo tanto, con capacidad plena en todas sus dimensiones. El Señor proveyó todo lo que era necesario para una vida próspera, saludable y feliz: en el ambiente (Gén. 1:1-25), la alimentación (Gén. 1:29), el núcleo familiar (Gén 2:21-24), el trabajo (Gén. 2:15) y el descanso (Gén 2:1-3). A pesar de que a partir de la caída se fueron transtornando todas las cosas (Gén. 3), la Biblia indica los principios que deben seguirse para disfrutar de mejor salud, a pesar de la condición pecaminosa del ser humano. Al final, Dios tiene interés en nuestra salud integral (1 Tes. 5:23).

La alimentación ideal está compuesta de frutas, cereales y castañas (Gén. 1:29); después del pecado, fueron agregadas las verduras (Gén. 3:18). El consumo de carne fue una concesión hecha después del diluvio (Gén. 7:2; 9:3). Sin embargo, la Biblia presenta una distinción entre carnes adecuadas e inadecuadas para el consmo humano (Lev. 11:2-23; Deut. 14:3-21). Además de las orientaciones dietéticas, las Escrituras presentan también indicaciones referentes a la higiene pública (Deut. 23:12-14; Lev. 11:32-40; 13:29-59; 15:1-5), que indican una posición de vanguardia de la nación israelita en el cuidado de la salud en relación a los otros pueblos.

Pablo, en el Nuevo Testamento afirma que el cuerpo es el templo del Espíritu Santo (1 Cor. 6:19, 20); por eso, todo lo que hacemos debe honrar a Dios, incluyendo el cuidado de la salud (1 Cor. 10:31). En ese sentido, el cristiano, además de alimentarse correctamente y adoptar hábitos higiénicos, debe abstenerse de toda sustancia perjudicial, como el alcohol, el tabaco y las drogas (Prov. 20:1; 23-29-35; Gál. 5:19-21).

Aunque las Escrituras no tengan secciones específicas sobre la salud mental, presentan consejos útiles referentes a ese aspecto del ser humano (Prov. 17:22; Mat. 11:28-30; Fil. 4:5-9; 1 Ped. 5:7).

Elena de White dedicó tiempo significativo para promover la llamada reforma de salud. Para ella “la reforma pro salud es un ramo de la gran obra que ha de preparar a un pueblo para la venida del Señor. Está tan íntimamente relacionada con el mensaje del tercer ángel como la mano lo está con el cuerpo” (CRA, p. 81). Algunos libros de la autora dan evidencia de ese trabajo, como El ministerio de curación, Consejos sobre el régimen alimenticio, El ministerio médico, Mente, carácter y personalidad (dos tomos) y La temperancia, además de capítulos en otros libros.

La variedad de los asuntos tratados en los libros demuestra la amplitud de su percepción sobre la salud. Elena de White había adoptado un régimen vegetariano balanceado  (CRA, p. 378) , promovía las actividades físicas revigorizadoras (Ed., p. 207-213)  , incentivaba a las iglesias a desarrollar escuelas de cocina saludable (CRA, p. 567), condenaba el uso de substancias nocivas como el té, café (ibid., p. 510), alcohol y tabaco (Te., p, 64), defendía la relación entre salud física y mental (MCP, t.2, p. 418) y el desarrollo máximo de la mente (ibid., p. 390).

Ella también creía que la Iglesia Adventista debería producir libros y revistas sobre salud (OP, p. 123). Con contenidos cortos, simples, interesantes y atractivos, esos materiales deberían ser una influencia positiva en la propagación del mensaje adventista (ibid., p. 126). Sin embargo, la defensa de la reforma de salud debería ser coherente y progresiva. Para la autora, “En las reformas, haríamos mejor en avanzar hasta estar a un paso del ideal, y no un paso más allá de él. Si hubiera un error, que favorezca a la gente” (ibid., p. 129).

El Ministerio de la Salud Adventista, por medio de su sitio http://healthministries.com, pone a disposición diversos recursos y orientaciones oficiales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, a fin de ayudar a líderes y miembros locales a poner en práctica las orientaciones de salud propagadas por la denominación. En América del Sur, documentos como “Orientaciones sobre alimentación en instituciones o programas oficiales de la Iglesia Adventista” y “Medicina alternativa” se suman a los esfuerzos mundiales que la iglesia ha emprendido en favor de ese asunto siempre oportuno.

 

Principios editoriales
  1. No promovemos de ninguna manera prácticas de salud que contraríen los principios que encontramos en los escritos inspirados.
  2. No producimos materiales que apoyan prácticas de curación místicas o espiritualistas.
  3. No promovemos el consumo de alimentos cárneos, estimulantes o perjudiciales a la salud.
  4. No defendemos el veganismo, sino una dieta vegetariana balanceada (inclusive la variación ovolactovegetariana). Pero, no es nuestra bandera atacar el veganismo.
  5. En libros didácticos, cuando sea necesario tratar el tema “pirámide alimentaria”, se debe cuidar que no haya estímulo al consumo de alimentación cárnea. El ideal es que se aproveche la oportunidad para promover el consumo de alimentos sustitutos basados en una dieta vegetariana u ovolactovegetariana.

 Bibliografía

División Sudamericana de la Iglesia Adventista. (s/d). Medicinas alternativas. Disponible en: <https://tinyurl.com/yaxkfepd>.

 

División Sudamericana de la Iglesia Adventista. (2013). Orientaciones sobre alimentación en instituciones o programas oficiales de la Iglesia Adventista. Disponible en:  <https://tinyurl.com/y848vrmt>.

 

Fagal, S. (2018). Regime alimentar (p. 1217-1219). Em Fortin, D., & Moon, J. Enciclopédia Ellen G. White. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira.

 

General Conference Adventist Health Ministries, <http://healthministries.com>.

 

Reid, G. (2011). Saúde e cura (p. 833-869). Em Dederen, R. (ed.) Tratado de teologia adventista do sétimo dia. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira.

 

Steed, E. (2018). Temperança (p. 1321-1323). Em Fortin, D., & Moon, J (eds.). Enciclopédia Ellen G. White. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira.

 

White, E. de. El otro poder. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (1996)

 

White, E. de. Mente, carácter y personalidad (t. 2). Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (1990).

 

White, E. de. El ministerio de curación. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (1975).

 

White, E. de. El ministerio médico. Florida, Bs.As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (2002).

 

White, E. de. Consejos sobre el régimen alimenticio. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (1995).

 

White, E. de. La educación. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (1998).

 

White, E. de.  La temperancia. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. (1969).

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