Ministerio del Niño

William y el balde de madera

cantare-tu-fortaleza_Salmo59v16

Texto bíblico: “Pero yo cantaré tu fortaleza, alabaré de mañana tu misericordia, porque has sido mi amparo, refugio en el día de mi angustia”. Salmo 59:16. Descarga las actividades para este sábado!

Objetivo: Enseñar que Dios daba sabiduría a Elena de White para que ella supiera cómo actuar.
Recursos utilizados: Materiales de limpieza, un delantal, un barquito de papel y un balde grande.

Introducción: ¡Ah, día de fajina! ¡Cuánto trabajo! Pero es agradable cuando todo está limpito, ¿no es cierto? ¿Ustedes le ayudan a mamá el día de limpiar la casa? La historia de hoy es sobre un día de limpieza en la casa de Elena y Jaime White, pero casi terminó de manera trágica. ¿Quieren saber qué
sucedió? Entonces presten mucha atención porque tiene que ver con un balde que usaban para dejar la casa limpia.

Historia: El día había comenzado agitado en la casa de la familia White. Se estaba por realizar una reunión muy importante de la iglesia en la ciudad donde vivían. Por eso recibirían muchos huéspedes. Y cuando recibimos visitas ¿cómo dejamos la casa? En orden, ¿verdad? Faltaban solo dos días para que las visitas comenzaran a llegar. Toda la familia estaba tratando de colaborar.

En esa época, Elena y Jaime tenían tres hijos pequeños. El menor tenía un año y ocho meses y se llamaba William. Mientras Jennie, una joven que ayudaba a la familia White, limpiaba los pisos, William jugaba con su barquito de papel en el gran balde lleno de agua para la limpieza.

Jennie dio una mirada a la cocina y notó que el fuego del fogón a leña estaba por apagarse. Entonces, fue rapidito al galpón a buscar más leña. Cuando volvió, pensó en William ¿dónde está William? Mientras miraba a su alrededor, solo vio un piecito fuera del agua del gran balde.

La muchacha desesperada comenzó a gritar: ¡William se ahogó! ¡William se ahogó!

Elena fue corriendo hasta allá. Mientras tomaba a William en sus brazos, le hizo solo una pregunta a Jennie: “¿El agua estaba caliente o fría?” “Fría”, fue la respuesta. Entonces Elena tomó una tijera y corrió con el hijito hacia el patio. ¿Saben qué técnica usó? Ella cortó la ropa del niño y comenzó a rodar su
cuerpecito sobre el pasto, para allá y para acá. Las personas que la observaban hacer eso pensaron que estaba loca. Pero, en seguida el agua comenzó a salir por la nariz y por la boca de William y él volvió a respirar.

Llamado: ¿Quién le enseñó a Elena a actuar de esa manera? Dios le dio sabiduría para saber qué hacer. Y porque actuó rápido, su hijito se salvó. Creo que por un buen tiempo William no quiso saber nada de jugar cerca del balde grande. El hecho es que ese día y los días siguientes, William recibió mucho
amor y cariño del papá y la mamá. Elena y Jaime eran obedientes a Dios, y Dios estaba con ellos para ayudarlos en todos los momentos de necesidad.
Baje el libreto completo!

WordPress Lightbox