Mayordomía Cristiana

Blog

Dios recompensa la fidelidad

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” 2ª Corintios 9:7.


  • Compartir:

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” 2ª Corintios 9:7.

Cuando le devolvemos a Dios el diezmo por las bendiciones recibidas, podemos esperar sus bendiciones en todos los aspectos de la vida. Veamos esta experiencia inspiradora.

Hace años atrás, yo era ama de casa, mi esposo era el único que trabajaba porque me quedaba en casa para atender a mis niños pequeños. De todo el dinero que mi esposo me daba, a veces, separaba el diezmo y otras no, porque tenía gastos y necesidades que atender en casa.

Como resultado de esa decisión equivocada, todo me salía mal, faltaba dinero, no alcanzaban los recursos, había enfermedad, algo le sucedía a algún miembro de la familia, pero esto no podía continuar; yo sabía que se debía a nuestra infidelidad en relación al diezmo y a devolver a Dios lo que le pertenece.

Así que tomé la decisión de dar a Dios lo que le corresponde, y el Señor siempre nos bendijo. Fruto de esta bendición Dios me concedió un trabajo; vendo huevos de Codorniz. Trabajo todos los días vendiendo por las calles, debo salir muy temprano y regreso tarde porque el trabajo amerita, aquí en Tacna voy donde hay bastante movimiento; y donde lo hay, es en las ferias.

Por las noches separo el diezmo y las ofrendas. Con el fruto de este trabajo pude comprar un terreno, pagar los estudios de mis hijos, etc. Como Dios sigue bendiciéndome mandé hacer carritos para vender huevos de codorniz, y doy trabajo a otras señoras que no tienen trabajo. Realmente Dios me bendice.

Hace algunos días atrás, hice un pedido de 10 cajas de huevos en la ciudad de Lima; la empresa de Lima hizo un envío de 15 cajas. Llamé a la empresa, pensando que se habían equivocado, y les dije que yo había pagado por solo 10 cajas. El dueño de la empresa me dijo: “Señora Herminia, usted pagó 15 cajas y asunto cerrado, usted no me debe nada y yo tampoco”.

Creo que Dios fue quien me mandó las 5 cajas de huevos de codorniz. Esto me hace recapacitar, lo único que quiero hacer es ser fiel a Dios y sigo orando a Dios para permanecer en su presencia.

Disfruta de la bendición que Dios desea enviarte por tu fidelidad.

Herminia Vargas Fernández
Tacna – Perú - Distrito Misionero de Augusto B. Leguía
Misión Peruana del Sur.

  • Compartir:
Artículo anterior
Siguiente artículo