Marcelo, de Sorocaba, Sao Paulo, es un empresario que también se dedica a la predicación del evangelio. Su énfasis es que todos podemos confiar plenamente en Dios, aun frente a cualquier dificultad. Al llegar a su casa, después de un estudio bíblico, Marcelo nota que perdió su billetera donde tenía la ofrenda y el diezmo.