{"id":251,"date":"2013-09-30T14:34:00","date_gmt":"2013-09-30T18:34:00","modified":"2013-09-30T14:34:00","modified_gmt":"2013-09-30T18:34:00","slug":"un-valioso-legado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adventistas.org\/es\/familia\/un-valioso-legado\/","title":{"rendered":"Un valioso legado"},"content":{"rendered":"<p>De repente me di cuenta que soy pap\u00e1. Bueno, no fue tan de repente, me tom\u00f3 nueve meses acostumbrarme a la idea, pero creo que solo me di cuenta cuando la vi en los brazos del m\u00e9dico, en nuestro primer encuentro extrauterino. Ahora no puedo imaginar mi vida sin ese \u201cpedacito de persona\u201d que cumple un a\u00f1o este mes.<\/p>\n<p>Es interesante c\u00f3mo un hijo (en mi caso una hija) altera completamente nuestra percepci\u00f3n del mundo. Antes yo no me daba cuenta que exist\u00eda la clase de Cuna en la iglesia, por ejemplo. Hoy la veo como uno de los departamentos m\u00e1s importantes. Antes, cuando escuchaba a un ni\u00f1o llorar durante el culto, me un\u00eda a las miradas indiscretas de quien dice: \u201cMam\u00e1, lleve a su hijo afuera\u201d. Hoy, mi esposa y yo somos objeto de esas miradas, y pienso cu\u00e1n bueno ser\u00eda si todos entendieran que, a pesar de los llantos ocasionales, todo lo que m\u00e1s quiero es que mi hijita se acostumbre a los momentos de culto y los valore (claro que todo tiene l\u00edmites y hay ocasiones en que una salida estrat\u00e9gica es recomendable).<\/p>\n<p>Hay un texto b\u00edblico que, de un momento a otro, pas\u00f3 a ser objetivo de mis consideraciones: Proverbios 22:6 \u201cInstruye al ni\u00f1o en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartar\u00e1 de \u00e9l\u201d. \u00a1Qu\u00e9 responsabilidad! Se me paran los pelos al pensar en el futuro de mi hija y la imagen que ella tendr\u00e1 de Dios depender\u00e1 en gran medida de aquello que mi esposa y yo le transmitiremos por precepto y ejemplo.<br \/>\nEs curioso notar que nadie nace ateo. Los paradigmas que guiar\u00e1n la vida de alguien son heredados, transmitidos o aprendidos, y eso hace la diferencia en la manera en c\u00f3mo la persona ve las cosas e interpreta la realidad.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo es el que dio Thomas Kuhn en su libro A estrutura das revolu\u00e7\u00f5es cient\u00edficas [La estructura de las revoluciones cient\u00edficas]. En la p\u00e1gina 76 pregunta: \u00bfUn \u00e1tomo de helio es una mol\u00e9cula o no? Para el qu\u00edmico es una mol\u00e9cula porque se comporta como tal del punto de vista de la teor\u00eda cin\u00e9tica de los gases. Para el f\u00edsico, el helio no es una mol\u00e9cula, porque no presenta espectro molecular. Por lo tanto, los paradigmas y la formaci\u00f3n de las personas interfieren en sus juicios sobre la realidad. Y lo que ocurre en el campo cient\u00edfico tambi\u00e9n sucede en lo relacionado a la espiritualidad.<\/p>\n<p>La autoestima saludable, el amor y la seguridad son muy importantes pero, sin dudas, la fe es uno de los mayores legados que el cristiano puede transmitirle a sus hijos. Al hacer eso, estamos plantando firmes fundamentos, sobre los cuales el ni\u00f1o construir\u00e1 la \u201ccasa\u201d de su car\u00e1cter (Mat. 7:24-27). Y una vez que el fundamento est\u00e9 establecido, pueden llegar tormentas de duda e inseguridades, pero la casa no se caer\u00e1. \u201cSe est\u00e1 levantando una tormenta que sacudir\u00e1 y probar\u00e1 el fundamento espiritual de cada uno hasta el m\u00e1ximo. Por lo tanto evitad las capas de arena. Cavad hasta la roca. Cavad profundamente; poned un fundamento seguro. Edificad, \u00a1oh, edificad para la eternidad! Edificad con l\u00e1grimas, con oraciones fervorosas\u201d (Servicio cristiano, p. 108).<\/p>\n<p>Cierta vez, los habitantes de una peque\u00f1a ciudad del pa\u00eds vieron un cartel en la vidriera de una joyer\u00eda: \u201cEl d\u00eda 8, a las 15 horas, se exhibir\u00e1n en esta vidriera las joyas m\u00e1s preciosas del mundo\u201d. La curiosidad comenz\u00f3 a apoderarse de las personas, quienes se preguntaban c\u00f3mo iba a hacer el se\u00f1or Bastos para traer semejantes joyas a esa ciudad casi olvidada en el mapa. Era algo realmente incre\u00edble pero el se\u00f1or Bastos era un hombre de palabra.<\/p>\n<p>El tiempo pas\u00f3. El peri\u00f3dico local dio cuenta del evento y el d\u00eda de la exposici\u00f3n lleg\u00f3. Poco antes de las 15:00, ya hab\u00eda una multitud frente a la tienda. A la hora se\u00f1alada, la cortina que cubr\u00eda la vidriera se levant\u00f3 lentamente. All\u00ed sentados, uno al lado del otro, hab\u00eda dos lindos ni\u00f1os, una nena y un ni\u00f1o, de dos o tres a\u00f1os de edad, que sonre\u00edan con inocencia. Por un momento, la audiencia se qued\u00f3 en silencio.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, se pudo escuchar murmuraciones de desilusi\u00f3n y quejas contra el joyero, hasta que los ojos de la gente de fijaron en dos carteles que hab\u00eda detr\u00e1s de los ni\u00f1os. Uno dec\u00eda: \u201cDe cierto os digo, que si no os volv\u00e9is y os hac\u00e9is como ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el reino de los cielos\u201d (Mat. 18:3); y el otro: \u201ccualquiera que haga tropezar a alguno de estos peque\u00f1os [\u2026] mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar\u201d (Mat. 18:6).<br \/>\nEl pueblo aprendi\u00f3 la lecci\u00f3n de un reavivamiento espiritual en aquella ciudad.<\/p>\n<p>Sin dudas, los ni\u00f1os tienen mucho para ense\u00f1arnos, si estamos dispuestos a aprender.<br \/>\nLa paternidad tambi\u00e9n me ayud\u00f3 a vislumbrar una nueva dimensi\u00f3n del amor de Dios. Es pr\u00e1cticamente imposible describir cu\u00e1nto amo a ese regalito de Dios (Giovanna, el nombre de mi hija, en italiano, significa exactamente eso: regalo de Dios). Y ya s\u00e9 que Dios nos ama m\u00e1s infinitamente m\u00e1s de los que somos capaces de amar nosotros. Me siento animado por poder seguir adelante, hasta aquel gran d\u00eda en el que ver\u00e9 a mi Padre celestial cara a cara. Y quiero que mi familia est\u00e9 all\u00ed tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Nuestro padre celestial nos concedi\u00f3 su mayor legado: Jesucristo. Y nosotros \u00bfqu\u00e9 herencia les dejaremos a nuestros hijos?<br \/>\n<strong>Michelson Borges. Fuente: Revista Adventista, 2003, Casa Publicadora Brasile\u00f1a<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La autoestima saludable, el amor y la seguridad son muy importantes pero, sin dudas, la fe es uno de los mayores legados que el cristiano puede transmitirle a sus hijos.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":252,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[285],"tags":[313,311,312],"class_list":["post-251","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-artigo","tag-hijos","tag-legado","tag-un-valioso-legado"],"acf":[],"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/3\/2013\/09\/legado.jpeg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/3\/2013\/09\/legado.jpeg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/3\/2013\/09\/legado-140x90.jpeg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/3\/2013\/09\/legado-140x90.jpeg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/3\/2013\/09\/legado-290x220.jpeg"}}