{"id":3492,"date":"2018-02-23T12:01:18","date_gmt":"2018-02-23T16:01:18","modified":"2017-12-17T19:24:09","modified_gmt":"2017-12-17T23:24:09","slug":"las-ofrendas-de-gratitud-leccion-09-para-el-03-de-marzo-de-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adventistas.org\/es\/escuelasabatica\/las-ofrendas-de-gratitud-leccion-09-para-el-03-de-marzo-de-2018\/","title":{"rendered":"LAS OFRENDAS DE GRATITUD | Lecci\u00f3n 09: Para el 03 de marzo de 2018"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=\"3493\" img_size=\"full\" alignment=\"center\" style=\"vc_box_rounded\"][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<div class=\"well\">\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\"><b>LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:\u00a0<\/b><\/span>Mateo 6:19-21; Efesios 2:8; 1 Pedro 4:10; Lucas 7:37-47; 2 Corintios 8:8-15; 2 Corintios 9:6, 7.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"well\">\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\"><strong>PARA MEMORIZAR:<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 61\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u201cPorque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna\u201d (Juan 3:16).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text]<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 12\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 61\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Nuestro Dios es un Dios que da; esta gran verdad se ve intensamente en el sacrificio de Jes\u00fas. \u201cPorque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se\u00a0pierda, mas tenga vida eterna\u201d (Juan 3:16). O en este vers\u00edculo: \u201cPues si vosotros, siendo malos, sab\u00e9is dar buenas d\u00e1divas a vuestros hijos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre celestial dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo pidan?\u201d (Luc. 11:13).<\/p>\n<p>Dios da m\u00e1s y m\u00e1s; es su car\u00e1cter. Por lo tanto, los que procuramos reflejar ese car\u00e1cter tambi\u00e9n necesitamos dar. Es dif\u00edcil imaginarse una contradicci\u00f3n de t\u00e9rminos m\u00e1s paradojal que la de \u201cun cristiano ego\u00edsta\u201d.<\/p>\n<p>Una forma de devolver lo que hemos recibido es a trav\u00e9s de las ofrendas. Nuestras ofrendas nos brindan la oportunidad de expresar gratitud y amor. El d\u00eda en que Jes\u00fas les d\u00e9 la bienvenida a los redimidos en el cielo, veremos a aquellos que aceptaron su gracia y reconoceremos que esas decisiones fueron posibles gracias a nuestras ofrendas de sacrificio.<\/p>\n<p>Esta semana analizaremos aspectos importantes de las ofrendas. Dar generosamente, ya sea de nuestros recursos, tiempo o talentos, es un medio poderoso de vivir nuestra fe y de revelar el car\u00e1cter del Dios a quien servimos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][vc_tta_tabs style=\"modern\" color=\"chino\"][vc_tta_section title=\"Domingo\" tab_id=\"1451319556800-9122d707-76ef\"][vc_column_text]<strong>\u201cDONDE EST\u00c9 VUESTRO TESORO\u201d<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>Lee Mateo 6:19 al 21. Aunque estamos muy familiarizados con estos textos, \u00bfc\u00f3mo podemos librarnos de la in uencia poderosa que los tesoros terrenales puedan tener sobre nosotros? (Ver Col. 3:1, 2.)<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>\u201cPorque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n\u201d (Mat. 6:21) es un llamado de Jes\u00fas. La magnitud total de esta a rmaci\u00f3n se puede ver en los dos vers\u00edculos anteriores, que contraponen la acumulaci\u00f3n de tesoros en la tierra con su acumulaci\u00f3n en el cielo. Tres palabras describen la tierra: las polillas, el \u00f3xido y los ladrones (ver Mat. 6:19); todas sugieren cu\u00e1n temporal y transitorio es nuestro tesoro terrenal. \u00bfQui\u00e9n no ha descubierto con cu\u00e1nta rapidez pueden desaparecer las cosas terrenales? \u201cEn la tierra todo es inestable, incierto e inseguro; est\u00e1 sujeta al deterioro, la destrucci\u00f3n, el robo y la p\u00e9rdida. El cielo es lo contrario: todo es eterno, duradero, seguro e imperecedero. En el cielo no hay ninguna p\u00e9rdida\u201d (C. A. Alexe, \u201cWhere Your Heart Belongs\u201d [Donde est\u00e1 tu coraz\u00f3n], p. 22).<br \/>\nF\u00edjate en tus posesiones. Incluso si tienes muy poco, tarde o temprano la mayor parte se perder\u00e1. La excepci\u00f3n podr\u00eda ser una reliquia. Pero un mayor- domo sabio debiera preocuparse de hacer tesoros en el cielo para salvaguar- darlos. All\u00ed, a diferencia de aqu\u00ed, no tiene que preocuparse de la recesi\u00f3n, de los ladrones ni de los saqueadores.<br \/>\nMateo 6:19 al 21 contiene uno de los conceptos m\u00e1s importantes sobre mayordom\u00eda. Tu tesoro jala, tironea, coacciona, atrae, exige, seduce y desea controlar tu coraz\u00f3n. En el mundo material tu coraz\u00f3n va detr\u00e1s de tu tesoro, as\u00ed que es de suma importancia el lugar donde est\u00e1 tu tesoro. Cuanto m\u00e1s nos enfocamos en las necesidades y las ganancias terrenales, m\u00e1s dif\u00edcil se hace pensar en los asuntos celestiales.<br \/>\nEs hip\u00f3crita profesar que creemos en Dios y acumular tesoros aqu\u00ed en la tierra. Nuestras acciones deben coincidir con lo que decimos. En otras palabras, con los ojos vemos nuestros tesoros en la tierra, pero por la fe debemos considerar que nuestras ofrendas son tesoros en el cielo (2 Cor. 5:7). Aunque, por supuesto, necesitamos ser pr\u00e1cticos y proveer para nuestras necesidades (incluso para la jubilaci\u00f3n), es fundamental que siempre tengamos en mente la perspectiva general, la eternidad.<\/p>\n<p><strong>Lee Hebreos 10:34. \u00bfQu\u00e9 destaca Pablo aqu\u00ed sobre el contraste entre los tesoros en la tierra y los tesoros en el cielo?<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Lunes\" tab_id=\"1451319589997-29cd37d9-60be\"][vc_column_text]<strong>MAYORDOMOS DE LA GRACIA DE DIOS<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>Seg\u00fan Efesios 2:8, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s nos ha dado Dios?<\/strong>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>La gracia es un \u201cfavor inmerecido\u201d. Es un regalo que no merecemos. Dios ha derramado su gracia sobre este planeta y, si no la rechazamos, su gracia nos alcanzar\u00e1 y transformar\u00e1 nuestra vida, ahora y por la eternidad. Toda la riqueza y poder del cielo se encarna en el don de la gracia (2 Cor. 8:9). Incluso los \u00e1ngeles se asombran de este don supremo (1 Ped. 1:12).<br \/>\nNo caben dudas: de todo lo que Dios nos da, la gracia que nos es dada en Jesucristo es el don m\u00e1s precioso de todos. Sin gracia, estar\u00edamos sin esperanza. El doloroso impacto del pecado sobre la humanidad es demasiado grande para que los seres humanos alguna vez puedan liberarse de \u00e9l. Ni siquiera la obediencia a la ley de Dios podr\u00eda traernos vida. \u201c\u00bfLuego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivi car, la justicia fuera verdaderamente por la ley\u201d (G\u00e1l. 3:21). Al fin y al cabo, si hubiese alguna ley que pudiera salvarnos, esa ser\u00eda la ley de Dios. Pero Pablo dice que ni siquiera eso puede hacer la ley. Si hemos de ser salvos, tendr\u00eda que ser por gracia.<\/p>\n<p><strong>Lee 1 Pedro 4:10. \u00bfC\u00f3mo se relaciona la mayordom\u00eda con la gracia? Expli\u00adca de qu\u00e9 manera el hecho de dar a Dios y a los dem\u00e1s demuestra su gracia.<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>Pedro dijo que, as\u00ed como hemos recibido el don de la gracia de Dios, a cambio debemos ser \u201cadministradores de la multiforme gracia de Dios\u201d (1 Ped. 4:10). Es decir, Dios nos ha dado dones. Por lo tanto, necesitamos devolver lo que se nos ha dado. Lo que hemos recibido, por gracia, no es solo para complacernos y bene ciarnos a nosotros mismos, sino para promover el evangelio. Recibimos gratuitamente (de eso se trata la gracia); entonces, gratuitamente debemos dar cuanto podamos.<\/p>\n<div class=\"well\">Piensa en todo lo que has recibido de Dios. Entonces \u00bfde qu\u00e9 manera puedes ser un mayordomo de la gracia que has recibido tan libremente?<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Martes\" tab_id=\"1496685604369-9298524d-7a41\"][vc_column_text]<strong>NUESTRA MEJOR OFRENDA<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>Lee Lucas 7:37 al 47. \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a esta historia acerca de la moti\u00advaci\u00f3n adecuada para ofrendarle a Dios?<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>Mar\u00eda entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n y vio que Jes\u00fas estaba recostado a la mesa. Rompi\u00f3 el recipiente de alabastro de costoso nardo y lo derram\u00f3 sobre \u00e9l. Algunos pensaban que su acto era inadecuado, considerando que la vida que llevaba era il\u00edcita.<br \/>\nPero Mar\u00eda hab\u00eda sido liberada de la posesi\u00f3n demon\u00edaca (Luc. 8:2). M\u00e1s adelante, despu\u00e9s de presenciar la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, rebosaba de gratitud. El perfume era la posesi\u00f3n m\u00e1s valiosa que pose\u00eda, y fue su manera de demostrarle gratitud a Jes\u00fas.<br \/>\nEsta historia capta cu\u00e1l debiera ser nuestra verdadera motivaci\u00f3n al dar nuestras ofrendas: la gratitud. A fin de cuentas, \u00bfqu\u00e9 otra respuesta debi\u00e9ramos ofrecer por el inestimable don de la gracia de Dios? Su generosidad tambi\u00e9n nos impulsa a dar, y junto con nuestra gratitud, ambos constituyen los ingredientes de las ofrendas significativas, incluyendo el tiempo, los talentos, los tesoros y el cuerpo.<\/p>\n<p><strong>Lee \u00c9xodo 34:26; Lev\u00edtico 22:19 al 24; y N\u00fameros 18:29. Si bien el contexto es completamente diferente al actual, \u00bfqu\u00e9 principio podemos sacar de estos vers\u00edculos en relaci\u00f3n con nuestras ofrendas?<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>Nuestras mejores ofrendas pueden parecer insu cientes a nuestra vista, pero son signi cativas a la vista de Dios. Darle a Dios lo mejor muestra que lo ponemos en primer lugar en nuestra vida. No damos ofrendas para recibir favores. Damos lo que tenemos en gratitud por lo que recibimos en Cristo Jes\u00fas.<br \/>\n\u201cUna devoci\u00f3n y generosidad absolutas, impulsadas por un amor agradecido, impartir\u00e1n a la m\u00e1s peque\u00f1a ofrenda, al sacrificio voluntario, una fragancia divina que har\u00e1 inestimable el don. Pero despu\u00e9s de haber entregado voluntariamente a nuestro Redentor todo lo que podemos darle, por valioso que sea para nosotros, si consideramos nuestra deuda de gratitud a Dios tal cual es en realidad, todo lo que podamos haber ofrecido nos parecer\u00e1 muy insigni cante y pobre. Pero los \u00e1ngeles toman estas ofrendas que a nosotros nos parecen deficientes, y las presentan como una fragante oblaci\u00f3n delante del trono, y son aceptadas\u201d (TI 3:436).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Mi\u00e9rcoles\" tab_id=\"1451319612689-951d260f-9d78\"][vc_column_text]<strong>LAS MOTIVACIONES DEL CORAZ\u00d3N<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En una lecci\u00f3n anterior mencionamos la historia de la generosa ofrenda de la viuda. Aunque era min\u00fascula en comparaci\u00f3n con las dem\u00e1s ofrendas, era generosa porque mostraba la verdadera naturaleza del car\u00e1cter y el coraz\u00f3n de la viuda, lo que llev\u00f3 a Jes\u00fas a decir: \u201cEsta viuda pobre ech\u00f3 m\u00e1s que todos\u201d (Luc. 21:3).<br \/>\nSolo Dios (Sant. 4:12) conoce nuestros verdaderos motivos (Prov. 16:2; ver tambi\u00e9n 1 Cor. 4:5). Es posible realizar acciones correctas por motivos equivocados. Dar de la abundancia no requiere mucha fe, pero dar con sacrificio por el bien de los dem\u00e1s sin duda puede decir algo muy poderoso sobre nuestro coraz\u00f3n.<br \/>\n__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p><strong>Lee 2 Corintios 8:8 al 15. \u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1 hablando Pablo aqu\u00ed acerca de dar y los motivos para dar? \u00bfQu\u00e9 principios podemos tomar de estos vers\u00edculos en relaci\u00f3n con la mayordom\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>Cualquiera sea el motivo que tengas para dar, este se encuentra en una l\u00ednea continua que va del ego al altruismo. La lucha en esta l\u00ednea continua entre el ego\u00edsmo y la dadivosidad se presenta con m\u00e1s frecuencia que cualquier otra lucha espiritual. El ego\u00edsmo enfriar\u00e1 un coraz\u00f3n que alguna vez ard\u00eda por Dios. El problema existe cuando permitimos que el ego\u00edsmo entre en nuestra experiencia cristiana. Es decir, encontramos formas de justificar nuestro ego\u00edsmo y hacerlo en el nombre de Cristo.<br \/>\nLo esencial se reduce a una sola palabra: amor. Y el amor no puede manifestarse sin abnegaci\u00f3n, la voluntad de dar de uno mismo, incluso con sacri cio, por el bien de los dem\u00e1s.<br \/>\nA menos que el amor de Dios se re eje en nuestra vida, nuestra dadivosidad no re ejar\u00e1 el amor de Dios. Un coraz\u00f3n ego\u00edsta tiende a amarse solo a s\u00ed mismo. Debemos pedirle al Se\u00f1or que \u201ccircuncid[e]\u201d \u201cel prepucio de [n]uestro coraz\u00f3n\u201d (Deut. 10:16) para que podamos aprender a amar como hemos sido amados.<br \/>\nEl amor, la base de toda verdadera bene cencia, capta la suma de toda la benevolencia cristiana. El amor que Dios nos imparte, a su vez nos inspira a amar, y en verdad es el motivo supremo para dar.<\/p>\n<div class=\"well\">\u00bfQu\u00e9 es lo malo de dar una ofrenda voluntaria m\u00e1s por un sentimiento de obligaci\u00f3n que por un sentimiento de amor?<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Jueves\" tab_id=\"1451319634535-54b1eccb-5886\"][vc_column_text]<strong>LA EXPERIENCIA DE DAR<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Si Cristo vino a revelarnos el car\u00e1cter de Dios, hay algo que deber\u00eda ser evidente: que Dios nos ama, y que solo quiere lo mejor para nosotros. \u00c9l nos pide que hagamos solamente lo que es para nuestro bene cio, nunca para perjudicarnos. Esto tambi\u00e9n incluir\u00eda su llamado a ser dadores generosos y alegres de lo que hemos recibido. Las ofrendas voluntarias y generosas que damos son tanto para nuestro bene cio, como para quienes las reciben. Solo quienes dan de esta manera pueden saber por experiencia propia cu\u00e1nto m\u00e1s dicha hay en dar que en recibir.<\/p>\n<p><strong>Lee 2 Corintios 9:6 y 7. \u00bfC\u00f3mo condensa este pasaje de qu\u00e9 se trata el dar?<\/strong><\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>__________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>Dar una ofrenda generosa puede y debe ser un acto espiritual muy personal. Es una obra de fe, una expresi\u00f3n de gratitud por lo que recibimos en Cristo.<br \/>\nY como con cualquier acto de fe, el dar solo aumenta la fe, porque \u201cla fe sin obras es muerta\u201d (Sant. 2:20). Y no hay mejor manera de aumentar la fe que vivir nuestra fe. Esto significa hacer las cosas que proceden de nuestra fe, que brotan de ella. A medida que damos, en forma voluntaria y generosa, a nuestro modo estamos re ejando el car\u00e1cter de Cristo. Estamos aprendiendo m\u00e1s acerca de lo que es Dios al experimentarlo en nuestros propios actos. Por lo tanto, dar de este modo solo aumenta la confianza en Dios y la oportunidad de \u201cgusta[r], y ve[r] que es bueno Jehov\u00e1; dichoso el hombre que conf\u00eda en \u00e9l\u201d (Sal. 34:8).<br \/>\n\u201cSe ver\u00e1 que la gloria que resplandece en el rostro de Jes\u00fas es la gloria del amor abnegado. A la luz del Calvario se ver\u00e1 que la ley del amor autorrenun- ciante es la ley de vida para la tierra y el cielo; que el amor que \u2018no busca lo suyo\u2019 tiene su fuente en el coraz\u00f3n de Dios; y que en el Manso y Humilde se manifest\u00f3 el car\u00e1cter del que mora en la luz a la que ning\u00fan hombre puede acceder\u201d (DTG 11).<\/p>\n<div class=\"well\">\u00bfDe qu\u00e9 modo experimentaste la realidad de c\u00f3mo crece la fe al dar en forma volunta- ria y generosa de lo que recibiste?<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Viernes\" tab_id=\"1451319644262-87d0538c-5385\"][vc_column_text]<strong>PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 18\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 67\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u201cEl esp\u00edritu de liberalidad es el esp\u00edritu del cielo. El esp\u00edritu de ego\u00edsmo es el esp\u00edritu de Satan\u00e1s. El amor abnegado de Cristo se revela en la cruz. \u00c9l dio todo lo que ten\u00eda, y luego se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo, para que el hombre pudiera ser salvo. La cruz de Cristo apela a la benevolencia de cada seguidor del bendito Salvador. El principio ilustrado all\u00ed es dar, dar. Si esto se realiza con verdadera benevolencia y buenas obras es el verdadero fruto de la vida cristiana. El prin- cipio de los mundanos es conseguir, obtener, y as\u00ed esperan lograr la felicidad; pero cuando este principio ha dado todos sus frutos, se ve que solo engendra miseria y muerte\u201d (R&amp;H, 17 de octubre de 1882).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>PREGUNTAS PARA DIALOGAR:<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 67\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>1. \u00bfQu\u00e9 es lo que hace que el ego\u00edsmo sea tan contrario al esp\u00edritu de Cristo? \u00bfQu\u00e9 cosas conscientes podemos hacer que nos ayuden a protegernos de lo que es una actitud tan natural para un ser humano ca\u00eddo?<\/p>\n<p>2. \u201cCada uno d\u00e9 como propuso en su coraz\u00f3n: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre\u201d (2 Cor. 9:7). La palabra griega traducida como \u201calegre\u201d aparece solo una vez en el Nuevo Testamento y es de la que obtenemos la palabra \u201chilarante\u201d en espa\u00f1ol. \u00bfQu\u00e9 debiera decirnos esto sobre nuestra actitud al dar?<\/p>\n<p>3. Haz una lista de todo lo que has recibido en Cristo. Ora al respecto. \u00bfQu\u00e9 debiera ense\u00f1arte esta lista acerca de por qu\u00e9 debemos dar en respuesta a lo que recibimos? Al mismo tiempo, \u00bfqu\u00e9 te ense\u00f1a tu lista sobre c\u00f3mo incluso nuestros mejores donativos, dados por los mejores motivos, pueden parecer tan insigni cantes ante lo que hemos recibido?<\/p>\n<p>4. \u00bfPor qu\u00e9 el ego\u00edsmo nos garantiza que llegaremos a ser miserables?<\/p>\n<p>5. Piensa en alguien de la familia de tu iglesia que est\u00e9 pasando por alg\u00fan tipo de necesidad en este momento. \u00bfQu\u00e9 podr\u00edas hacer, incluso ahora mismo, que pudiera llegar a satisfacer la necesidad de esta persona? \u00bfQu\u00e9 puedes hacer, incluso si esto implica un penoso sacri cio de tu parte?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][\/vc_tta_tabs][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=\"3493\" img_size=\"full\" alignment=\"center\" style=\"vc_box_rounded\"][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:\u00a0Mateo 6:19-21; Efesios 2:8; 1 Pedro 4:10; Lucas 7:37-47; 2 Corintios 8:8-15; 2 Corintios 9:6, 7. PARA MEMORIZAR: \u201cPorque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":3493,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[358,359],"tags":[],"class_list":["post-3492","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-leccion-escuela-sabatica-2","category-text-leccion-escuela-sabatica"],"acf":[],"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2017\/12\/17190239\/Lesson09.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2017\/12\/17190239\/Lesson09-768x307.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2017\/12\/17190239\/Lesson09-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2017\/12\/17190239\/Lesson09-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2017\/12\/17190239\/Lesson09-290x220.jpg"}}