{"id":2741,"date":"2017-02-03T14:00:00","date_gmt":"2017-02-03T18:00:00","modified":"2017-01-03T07:45:06","modified_gmt":"2017-01-03T11:45:06","slug":"leccion-6-espiritu-santo-una-vida-santa-1o-trim-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adventistas.org\/es\/escuelasabatica\/leccion-6-espiritu-santo-una-vida-santa-1o-trim-2017\/","title":{"rendered":"Lecci\u00f3n 6: EL ESP\u00cdRITU SANTO Y UNA VIDA SANTA - 1\u00ba Trim 2017"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=\"2744\" img_size=\"full\"][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<div class=\"well\">\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\"><b>LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:\u00a0<strong>1 Pedro 1:14-16; Isa\u00edas 6:3; Hebreos 12:14; 1 Corintios 6:11; 1 Timoteo 1:8; Salmo 15:1, 2.<\/strong><\/b><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"well\">\n<p class=\"p1\"><b>PARA MEMORIZAR:<\/b><\/p>\n<p><strong>\u201cY el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, esp\u00edritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d (1 Tes. 5:23).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>Es f\u00e1cil volverse insensible a la santidad de Dios y no pensar demasiado en el odio revelado de Dios hacia el pecado y el mal.<\/p>\n<p>La santidad, sin embargo, es un tema crucial en la Biblia. La b\u00fasqueda de la santidad \u2013llegar a ser amable y puro como Jes\u00fas\u2013 deber\u00eda ser una prioridad para todo cristiano. Nos horrorizamos, y con raz\u00f3n, ante la actitud de \u201csoy m\u00e1s santo que t\u00fa\u201d. Pero, al mismo tiempo, podemos olvidarnos f\u00e1cilmente lo que significa vivir una vida pura y santificada.<\/p>\n<p>El amor de Dios y su santidad van inseparablemente juntos. Sin la santidad de Dios, su amor estar\u00eda en peligro de volverse sentimentalismo; sin su amor, la santidad de Dios ser\u00eda severa e inaccesible. Ambos atributos, su amor y su santidad, son fundamentales a su naturaleza.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 estrechamente conectado con nuestra b\u00fasqueda de la santidad. Despu\u00e9s de todo, su nombre es Esp\u00edritu <em>Santo<\/em> y es llamado el \u201cEsp\u00edritu de santidad\u201d (Rom. 1:4). Su nombre nos recuerda que Dios es santo y que el mayor deseo de Dios es transformar a los pecadores a la imagen de su propia santidad.<\/p>\n<p>Esta semana veremos m\u00e1s de cerca lo que significa ser santo y vivir una vida santa.<\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text][\/vc_column_text][vc_tta_tabs style=\"modern\" color=\"chino\"][vc_tta_section title=\"Domingo\" tab_id=\"1451319556800-9122d707-76ef\"][vc_column_text]5 de febrero<\/p>\n<p><strong>LA SANTIDAD DE DIOS<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lee 1 Pedro 1:14 al 16. \u00bfPor qu\u00e9 la m\u00e1xima motivaci\u00f3n para alcanzar la santidad es, simplemente, la realidad de Dios mismo? \u00bfQu\u00e9 te motiva a vivir una vida santa? \u00bfQu\u00e9 significa que Dios sea santo?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es popular enfatizar el amor de Dios y, al mismo tiempo, ignorar su santidad. Aunque Dios es amor, la idea de la santidad en la Biblia se conecta m\u00e1s a menudo con el nombre de Dios que con cualquier otro atributo (Sal. 89:18; Isa. 40:25; Jer. 51:5; Eze. 39:7; Apoc. 4:8). La santidad describe la pureza y perfecci\u00f3n moral de su naturaleza. La santidad de Dios significa que es perfectamente bueno y completamente libre de mal. La santidad de Dios es la perfecci\u00f3n de todos sus dem\u00e1s atributos.<\/p>\n<p>Si Dios fuera solamente omnipotente (poder infinito), omnisciente (conocimiento perfecto y completo) y omnipresente (presente en todas partes), pero no tuviera santidad perfecta, ser\u00eda un poder de quien estar\u00edamos aterrorizados, y con raz\u00f3n. Sin embargo, \u00e9l es un Dios a quien debi\u00e9ramos amar.<\/p>\n<p>Su poder es poder santo; su misericordia es misericordia santa; su sabidur\u00eda es sabidur\u00eda santa; y su amor es amor santo. En este sentido, la santidad es la palabra m\u00e1s \u00edntimamente divina de todas, porque tiene que ver con la misma naturaleza de Dios. Negar la pureza del Dios santo es, quiz\u00e1, peor que negar su existencia. Lo \u00faltimo lo hace inexistente; lo primero, un dios repugnante y detestable.<\/p>\n<p>La santidad de Dios significa que est\u00e1 separado del pecado y enteramente dedicado a buscar el bien que representa en s\u00ed mismo. En otras palabras, la santidad denota una cualidad relacional al igual que una cualidad moral. Incluye separaci\u00f3n del pecado y devoci\u00f3n completa a la gloria de Dios.<\/p>\n<p>En Isa\u00edas 6:3 y Apocalipsis 4:8, se describe a Dios como \u201csanto, santo, santo\u201d. Cuando los escritores b\u00edblicos deseaban enfatizar algo que era importante, repet\u00edan la palabra a fin de llamar la atenci\u00f3n a lo que se dec\u00eda. Jes\u00fas llama nuestra atenci\u00f3n a declaraciones importantes al repetir las palabras \u201cde cierto, de cierto\u201d (Juan 5:24; 6:47; etc.), o \u201cJerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n\u201d (Mat. 23:37), o al llamar a alguien por nombre: \u201cMarta, Marta\u201d (Luc. 10:41). De todos sus atributos, solo la santidad de Dios es mencionada tres veces seguidas. Esto indica algo de suma importancia. La naturaleza de Dios es, verdaderamente, santa. \u00c9l es puro y bueno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"well\">\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfCu\u00e1n aterrado estar\u00edas, y con justa raz\u00f3n, si nuestro Dios y Creador todopoderoso no fuera santo y amante? \u00bfQu\u00e9 te dice tu respuesta acerca de por qu\u00e9 deber\u00edamos estar tan agradecidos de que Dios es como es?<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Lunes\" tab_id=\"1451319589997-29cd37d9-60be\"][vc_column_text]6 de febrero<\/p>\n<p><strong>LA NATURALEZA DE LA SANTIDAD<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCuanto m\u00e1s cerca est\u00e9is de Jes\u00fas, m\u00e1s imperfectos os reconocer\u00e9is; porque ver\u00e9is tanto m\u00e1s claramente vuestros defectos a la luz del contraste de su perfecta naturaleza. Esta es una se\u00f1al cierta de que los enga\u00f1os de Satan\u00e1s han perdido su poder, y de que el Esp\u00edritu de Dios os est\u00e1 despertando\u201d (<em>CC<\/em> 64, 65).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lee Efesios 1:4, y 5:25 al 27; y Hebreos 12:14. \u00bfCu\u00e1l es el prop\u00f3sito de Dios para todos sus hijos y para la iglesia?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La santidad es un don de Dios y, a la vez, un. Por eso deber\u00edamos orar pidiendo santidad y esforzarnos por manifestarla a diario. La santidad es el fruto del Esp\u00edritu desplegado en nuestra vida al caminar, cada d\u00eda, con Cristo por el Esp\u00edritu (G\u00e1l. 5:16, 22, 25). La santidad, en pocas palabras, es ser semejante a Cristo. Significa pertenecer a Jes\u00fas y vivir como su hijo, en obediencia y entrega por amor, siendo cada vez m\u00e1s semejante a \u00e9l. El significado b\u00e1sico asociado con el concepto de santidad implica un estado de ser separado, ser puesto aparte para un servicio especial a Dios. Por otro lado, la santidad tambi\u00e9n implica una cualidad moral y espiritual intr\u00ednseca, es decir, ser justo y puro ante Dios. Ambos aspectos deben mantenerse juntos.<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento, los creyentes son llamados santos por causa de su relaci\u00f3n \u00fanica con Jes\u00fas, que los separa para un prop\u00f3sito especial. Ser santo no los hace \u00e9ticamente perfectos y sin pecado, sino que los cambia a fin de que puedan comenzar a vivir una vida pura y santa. (Compara con 1 Cor. 1:2, donde Pablo llama a los corintios \u201csantos\u201d, aun cuando no estaban libres de pecado ni eran perfectos.) Los creyentes son llamados a buscar la santidad, sin la cual nadie ver\u00e1 al Se\u00f1or (Heb. 12:14). La aceptaci\u00f3n de Dios de cada creyente es perfecta desde el inicio, pero nuestro crecimiento en la santificaci\u00f3n es un proceso de toda la vida, y necesita seguir extendi\u00e9ndose cada vez m\u00e1s para que seamos transformados m\u00e1s y m\u00e1s a la imagen inmaculada de Aquel que nos salv\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"well\">\n<p><strong>Hay una tensi\u00f3n entre ser santo y, aun as\u00ed, tener que buscar la santidad. \u00bfDe qu\u00e9 manera nuestra b\u00fasqueda de la santidad ser\u00e1 diferente si sabemos que ya pertenecemos a Dios y que somos aceptos en \u00e9l por causa del sacrificio de Jes\u00fas por nosotros?<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Martes\" tab_id=\"1451319603005-13216f6b-273d\"][vc_column_text]7 de febrero<\/p>\n<p><strong>EL AGENTE DE SANTIFICACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 nos dicen 1 Corintios 6:11; Tito 3:5; y Hebreos 13:12 acerca de la santificaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestra santificaci\u00f3n se logra por fe (Heb. 11:6) y por medio del poder del Esp\u00edritu Santo (2 Tes. 2:13; 1 Ped. 1:2). El ap\u00f3stol Pablo escribe: \u201cMas ya hab\u00e9is sido lavados, ya hab\u00e9is sido santificados, ya hab\u00e9is sido justificados en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas, y por el Esp\u00edritu de nuestro Dios\u201d (1 Cor. 6:11). Jes\u00fas produce en nosotros un crecimiento de toda la vida en santidad, produciendo el fruto del Esp\u00edritu en nosotros. Nuestra transformaci\u00f3n a su semejanza viene \u201cpor la acci\u00f3n del Se\u00f1or, que es el Esp\u00edritu\u201d (2 Cor. 3:18; NVI).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lee G\u00e1latas 5:16 y 17. \u00bfQu\u00e9 nos dice Pablo en estos vers\u00edculos?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay una batalla que se libra en todo creyente. La tensi\u00f3n que todos enfrentamos se produce por el hecho de que el pecado mora en nosotros (Rom. 7:20). El ap\u00f3stol Pablo sab\u00eda de esta batalla cuando declar\u00f3, hacia el final de su vida: \u201cYo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes\u00fas\u201d (Fil. 3:13, 14).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lee Hebreos 12:1 y 2. \u00bfCu\u00e1l es la lucha de fe que debemos librar contra el pecado?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La batalla que somos llamados a pelear es fijar \u201clos ojos en Jes\u00fas, el autor y consumador de la fe\u201d (Heb. 12:2). Demasiado a menudo nuestra religi\u00f3n se centra en nosotros mismos. Nos enfocamos demasiado en nuestras victorias y en nuestras derrotas en vez de en Dios, el \u00fanico que puede darnos victoria sobre el pecado. Cuando el Esp\u00edritu Santo nos ayude a ver a Jes\u00fas, no tendremos deseo alguno por el pecado y todo lo que tan f\u00e1cilmente nos enreda es puesto a un lado (Heb. 12:1). Pero, cuando nos enfocamos en nuestros pecados y defectos, nos miramos a nosotros mismos en vez de a Jes\u00fas. Esto nos lleva a una derrota f\u00e1cil porque, al mirar nuestros fracasos, podemos desanimarnos con mucha facilidad. Sin embargo, al contemplar a Jes\u00fas, encontraremos fortaleza para vivir victoriosamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"well\">\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si alguien te preguntara: \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo obtener la victoria sobre el pecado que se promete en la Biblia?\u201d, \u00bfqu\u00e9 responder\u00edas, y por qu\u00e9? Lleva tu respuesta a la clase el s\u00e1bado.<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Mi\u00e9rcoles\" tab_id=\"1451319612689-951d260f-9d78\"][vc_column_text]8 de febrero<\/p>\n<p><strong>LA NORMA DE LA SANTIDAD ES LA LEY DE DIOS<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sabemos que Dios nos llama a guardar su Ley. Sin embargo, nos puede surgir la pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 debemos guardar su Ley si no podemos ser salvos por ello? La respuesta se halla en la idea de la santidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lee Romanos 7:12, y 1 Timoteo 1:8. \u00bfQu\u00e9 atributos utiliza Pablo para describir la Ley? \u00bfDe qu\u00e9 manera la Ley refleja el car\u00e1cter de Dios?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Ley es santa, justa y buena. Estos tres atributos designan, de forma apropiada, \u00fanicamente a Dios mismo. Por ende, la Ley es una expresi\u00f3n del car\u00e1cter de Dios.<\/p>\n<p>Vivir una vida llena del Esp\u00edritu significa que vivir seg\u00fan la Ley de Dios. La Ley es la norma constante de su santidad. El est\u00e1ndar que fija la Ley no cambia, as\u00ed como Dios mismo no cambia. Jes\u00fas afirm\u00f3 que la Ley no fue abolida, sino que ha de cumplirse cada aspecto de ella (Mat. 5:17-19). Guardar la Ley no es legalismo; es fidelidad. La Ley no nos salva; nunca podr\u00eda hacerlo. La Ley nunca es nuestro camino a la salvaci\u00f3n. M\u00e1s bien, es el camino de los salvos. La Ley, por as\u00ed decirlo, es el calzado en el que nuestro amor camina y se expresa. Por eso Jes\u00fas pudo decir, de una manera asombrosa, que \u201cdebido al aumento de la iniquidad [transgresi\u00f3n de la Ley], el amor de muchos se enfriar\u00e1\u201d (Mat. 24:12). El amor disminuye cuando se desecha la Ley.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lee Romanos 13:10, y Mateo 22:37 al 40. \u00bfPor qu\u00e9 el amor es el cumplimiento de la Ley?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras que la regla y la norma de la santidad es la Ley de Dios, el coraz\u00f3n de su santidad es el amor. El amor es la respuesta a los actos salv\u00edficos de Dios y se manifiesta en fidelidad. No puedes ser un buen disc\u00edpulo de Jes\u00fas sin ser, por amor, un guardador consciente de la Ley. Aunque es posible guardar la letra de la Ley sin amor, no es posible exhibir verdadero amor sin guardar la Ley. El amor verdadero desea ser fiel. El amor no abole la Ley, la cumple.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"well\">\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la Ley es una expresi\u00f3n del amor de Dios hacia nosotros? \u00bfDe qu\u00e9 manera est\u00e1n relacionados el amor y la obediencia?<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Jueves\" tab_id=\"1451319634535-54b1eccb-5886\"][vc_column_text]9 de febrero<\/p>\n<p><strong>EN B\u00daSQUEDA DE LA SANTIDAD<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lee Salmo 15:1 y 2; Efesios 4:22 al 24; y 2 Timoteo 2:21. \u00bfQu\u00e9 nos dicen estos vers\u00edculos acerca de la santidad?<\/strong><\/p>\n<p><strong>__________________________________________________________________<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La santidad es la precondici\u00f3n para disfrutar de la felicidad del compa\u00f1erismo con Dios. Es la precondici\u00f3n de nuestra utilidad para Dios. Conocemos la veracidad del dicho: \u201cSiembra una acci\u00f3n, y cosechar\u00e1s un h\u00e1bito; siembra un h\u00e1bito, y cosechar\u00e1s un car\u00e1cter\u201d. Y, podr\u00edamos agregar, \u201cel car\u00e1cter es el destino\u201d. Lo \u00fanico que llevaremos al cielo con nosotros ser\u00e1 el car\u00e1cter.<\/p>\n<p>No obstante, desarrollar nuevos h\u00e1bitos y un nuevo car\u00e1cter no se logra por medio de la autosantificaci\u00f3n ni por un esfuerzo propio. La formaci\u00f3n de h\u00e1bitos es el modo normal en que el Esp\u00edritu nos gu\u00eda hacia la santidad. Los h\u00e1bitos son importantes en nuestro caminar cristiano, especialmente aquellos que crecen en conexi\u00f3n con virtudes b\u00edblicas tales como paciencia, amor, fidelidad, bondad, benignidad, amabilidad y dominio propio.<\/p>\n<p>Cuando el Esp\u00edritu Santo ha llenado nuestro coraz\u00f3n, sin duda prestaremos un servicio activo para Dios. Pero, demasiado a menudo, nos olvidamos que es Dios quien nos santifica y quien terminar\u00e1 en nosotros la buena obra que \u00e9l comenz\u00f3 (Fil. 1:6). A veces, estamos tan ocupados haciendo toda clase de cosas para Dios que nos olvidamos de disfrutar nuestro tiempo con \u00e9l en oraci\u00f3n. Cuando estamos demasiado ocupados para orar, en realidad estamos demasiado ocupados para ser cristianos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 nuestro conocimiento y \u00e9xito nos han llevado a depender y confiar tanto en nosotros mismos que damos por sentado nuestras habilidades y planes; y de esa manera, nos olvidamos que, sin Cristo y sin el Esp\u00edritu Santo, no podemos lograr nada.<\/p>\n<p>El activismo no es santidad. Habr\u00e1 personas que pensar\u00e1n que han hecho grandes cosas para el Se\u00f1or y, sin embargo, en realidad no lo estaban siguiendo a \u00e9l en absoluto. \u201cMuchos me dir\u00e1n en aquel d\u00eda: Se\u00f1or, Se\u00f1or, \u00bfno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?\u201d (Mat. 7:22, 23). Hay una enorme diferencia entre ser llamados por Dios y, simplemente, actuar por cuenta propia. Si no hemos tomado primeramente el tiempo a solas para escuchar el llamado de Dios, corremos el riesgo de actuar por cuenta propia, sea lo que fuere que hagamos. Pero no habr\u00e1 fuerza, ni poder, ni paz, y no habr\u00e1 una bendici\u00f3n duradera asociada con nuestros esfuerzos, si estos no surgen a ra\u00edz de un llamado divino. Nuestra mayor necesidad en el \u00e1mbito de la santidad es pasar tiempo de calidad con Dios cuando escuchamos su voz y recibir nuevas fuerzas de su Palabra al ser guiados por el Esp\u00edritu Santo. Esto otorgar\u00e1 credibilidad \u00fanica y poder convincente a la tarea que emprendamos.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][vc_tta_section title=\"Viernes\" tab_id=\"1451319644262-87d0538c-5385\"][vc_column_text]<b>PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:<\/b><\/p>\n<p>Lee \u201cUn poder que transforma y eleva\u201d, <em>Palabras de vida del gran Maestro<\/em>, pp. 68-74.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siendo que nuestra propia naturaleza es ca\u00edda y corrupta, y la de Dios es invariablemente santa, \u00bfde qu\u00e9 modo podemos comenzar siquiera a entender su santidad? La santidad de Dios lo define como singular y separado del mundo de pecado y de muerte que experimentamos los seres humanos. Sin embargo, lo m\u00e1s asombroso es que Dios nos ofrece la oportunidad de participar de su santidad. Eso es parte de lo que implica una relaci\u00f3n de pacto con \u00e9l: \u201cHabla a toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, y diles: Santos ser\u00e9is, porque santo soy yo Jehov\u00e1 vuestro Dios\u201d (Lev. 19:2). O, como lo expresa el libro de Hebreos: \u201cHe aqu\u00ed vienen d\u00edas, dice el Se\u00f1or, en que establecer\u00e9 con la casa de Israel y la casa de Jud\u00e1 un nuevo pacto [...]. Por lo cual, este es el pacto que har\u00e9 con la casa de Israel despu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice el Se\u00f1or: Pondr\u00e9 mis leyes en la mente de ellos, y sobre su coraz\u00f3n las escribir\u00e9; y ser\u00e9 a ellos por Dios, y ellos me ser\u00e1n a m\u00ed por pueblo\u201d (Heb. 8:8, 10). En estos textos, podemos ver la conexi\u00f3n entre santidad, pacto y ley. No podemos ser santos si no obedecemos la Ley de Dios, y obedecemos su Ley solamente a medida que \u00e9l mismo, el Esp\u00edritu Santo, escribe su Ley en nuestros corazones y mentes. Qu\u00e9 sagrado privilegio tenemos, \u201cque participemos de su santidad\u201d (12:10), lo cual expresamos al obedecer su Ley en amor.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>PREGUNTAS PARA DIALOGAR:<\/b><\/span><\/p>\n<ol>\n<li>En clase, repasa tu respuesta a la pregunta final de la lecci\u00f3n del martes acerca de lo que dir\u00edas a alguien que te preguntara sobre c\u00f3mo obtener el cumplimiento de las promesas de victoria sobre el pecado en sus propias vidas.<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 significa que la Ley de Dios est\u00e9 escrita en nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente? \u00bfPor qu\u00e9 esto es tan diferente a que solamente est\u00e9 escrita en tablas de piedra?<\/li>\n<li>Cuando piensas en la santidad de Dios, \u00bfqu\u00e9 viene a tu mente? Con la participaci\u00f3n de toda la clase, hablen acerca de c\u00f3mo se imaginan que es la santidad de Dios. \u00bfQu\u00e9 nos revela Jes\u00fas sobre ella?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es el fundamento para nuestra santidad? \u00bfDe qu\u00e9 manera se logra la santidad?<\/li>\n<li>En la lecci\u00f3n del mi\u00e9rcoles se afirma lo siguiente: \u201cLa Ley no nos salva; nunca podr\u00eda hacerlo. La Ley nunca es nuestro camino a la salvaci\u00f3n. M\u00e1s bien, es el camino de los salvos\u201d. \u00bfDe qu\u00e9 modo esta declaraci\u00f3n nos ayuda a entender cu\u00e1l deber\u00eda ser el papel de la Ley para los cristianos santificados en quienes est\u00e1 obrando el Esp\u00edritu Santo?<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><br \/>\n[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][\/vc_tta_tabs][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/span>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=\"2744\" img_size=\"full\"][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:\u00a01 Pedro 1:14-16; Isa\u00edas 6:3; Hebreos 12:14; 1 Corintios 6:11; 1 Timoteo 1:8; Salmo 15:1, 2. PARA MEMORIZAR: \u201cY el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, esp\u00edritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":2744,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"acf":[],"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2016\/12\/08070624\/Lesson06-update.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2016\/12\/08070624\/Lesson06-update-768x288.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2016\/12\/08070624\/Lesson06-update-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2016\/12\/08070624\/Lesson06-update-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/institucional\/es\/sites\/18\/2016\/12\/08070624\/Lesson06-update-290x220.jpg"}}