Iglesia Adventista del Séptimo Día – Institucional

El uso de películas para el cumplimiento de la misión

Base Bíblica e Histórica

La historia de la relación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día con los medios de comunicación está marcada por diversos episodios de pionerismo e innovación. En 1942, comenzó el programa radiofónico La Voz de la Esperanza para los países de habla hispana. En portugués, uno de los primeros programas religiosos para la radio fue A Voz da profecía [La voz de la profecía], habiendo iniciado su transmisión en 19431. Ya en los Estados Unidos uno de los primeros programas religiosos de la TV abierta fue  Faith for today [Fe para hoy], lanzado en 19502. La trayectoria del uso osado y creativo que la iglesia hizo de ese recurso se remonta, sin embargo, al movimiento millerita, especialmente por medio de la actuación del comunicador Joshua Himes, al comienzo de la década de 1840. En un tiempo en que los medios impresos y las publicaciones en masa eran novedad, Himes estaba bastante familiarizado con las innovaciones tecnológicas en el área de la comunicación de la época. Él estableció los fundamentos de la literatura y las publicaciones adventistas, manteniendo revistas de periodicidad semanal para una buena parte de América, en la primera mitad de la década de 18403.

Aún con la disolución de gran parte de los adeptos del millerismo, después del Gran chasco, el grupo remanente, que daría origen a la Iglesia Adventista del Séptimo Día años después, permaneció unido y activo por medio del uso de publicaciones impresas que explicaban proféticamente la decepción ocurrida el 22 de octubre de 18444. Uno de los momentos más importantes de la relación de la Iglesia con los medios impresos sucedió en noviembre de 1848, en Dorchester, Massachussets. En ese año, Elena de White recibió una visión en la que Dios le indicaba que había llegado el tiempo de iniciar un pequeño diario y distribuirlo al pueblo5. Ese periódico sería publicado en 1849, bajo el nombre The Present Truth [La verdad presente]. Es considerado como el primer periódico adventista sabatista. De cierto modo, la visión de Elena de White confirmaba que la publicación, con contenido y abordaje orientados por la Biblia y con finalidad de evangelismo, era un recurso legítimo, recomendable para la predicación del evangelio. Aunque todas las iglesias cristianas de una forma u otra hayan usado la prensa como medio de comunicación, en pocas denominaciones el medio impreso desempeñó un papel tan fundamental en el origen, desarrollo, consolidación y crecimiento como en la Iglesia Adventista del Séptimo Día6.

Más allá de la dimensión textual del medio impreso, la Iglesia Adventista del Séptimo Día también innovó en el campo del audiovisual. Al contrario de varios movimientos religiosos protestantes de la época que asociaban imágenes e ilustraciones religiosas a la idolatría, milleritas y adventistas usaban abundantemente litografías, gráficos, diagramas ilustrados y otros recursos visuales para representar enseñanzas bíblicas7. Los pioneros adventistas entendían que Dios escogió comunicar mensajes importantes sobre el futuro por medio de la descripción de símbolos e imágenes en las profecías de Daniel y Apocalipsis. Por lo tanto, era natural que ellos entendiesen que las imágenes, así como el texto, consistían en un medio apropiado para explicar la Biblia, siempre que se preservaran las características originales de las figuras presentes en la revelación profética8. Así, entre las diversas razones para el uso en evangelismo de diagramas y gráficos ilustrados, por milleritas y adventistas, se destacaba el hecho de que esos recursos ayudaban a las personas a entender mejor los textos bíblicos9.

De ese modo, queda claro que los medios y los recursos y tecnologías de la comunicación son estratégicos para el cumplimiento de la gran comisión de Jesús (Mat. 28:19, 20) de hacer discípulos de todas las naciones. Elena de White, escritora exitosa y entusiasta del medio impreso escribió: “Dios dotó a los hombres de talentos y capacidad inventiva, a fin de que se efectúe su obra en nuestro mundo. Las invenciones de la mente humana parecen proceder de la humanidad, pero Dios está por detrás de todo eso. Él hizo que se inventen los medios de comunicación rápida para el gran día de su preparación”10.

Además, la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Sudamérica ha dado testimonio de la gran eficacia de la predicación a través de los medios de comunicación por medio de la Red de Comunicación Nuevo Tiempo.

Lanzamiento reciente

Es en ese contexto bíblico-histórico de fidelidad al legado del pionerismo e innovación del uso de los medios para la predicación del mensaje de los tres ángeles (Apocalipsis 14) que la Iglesia Adventista del Séptimo Día lanzó mundialmente la película Cómo todo comenzó. Se trata de la mayor producción en largometraje de la historia de la denominación. Como toda ficción, la película no puede ser encarada como una representación completa de la historia ni como una catalogación cronológica objetiva de los eventos y fechas que marcaron el surgimiento de la iglesia11. La película presenta una lectura del origen del adventismo que promueve esperanza, fe y misión y enfatiza ciertos eventos, circunstancias y personajes que están en los libros y documentos históricos. Los evangelios son ejemplo de cómo una misma historia tiene diversas formas de contarse; y a pesar de los diferentes énfasis y enfoques, todos representan con justicia la vida y obra de Jesucristo.

Es importante destacar que el contenido de la película fue objeto de una evaluación criteriosa por renombrados especialistas en historia del adventismo, por ejemplo los doctores James Nix, George Knight y Allan Lindsay. Más que reconstruir precisamente todos los detalles de la historia del adventismo, su objetivo es el de comunicar el significado de lo que es ser adventista. De esa manera, el propósito mayor es comunicar a una audiencia contemporánea el origen y el sentido de la esperanza del segundo advenimiento en el corazón de un pueblo.

Es necesario comprender, también, que, para alcanzar ese objetivo de modo satisfactorio, una producción audiovisual de esa naturaleza debía ser dirigida por un equipo de profesionales familiarizados con el medio y el lenguaje audiovisual. La elección de actores profesionales y atraídos por el proyecto era fundamental para el éxito del emprendimiento. Como, parte del proceso de elección de los actores, además de los tradicionales test de elenco, se evaluó la participación de esos candidatos en otras producciones cinematográficas con el fin de evitar la distorsión de la imagen.

La elección de en qué tipo de proyecto se involucraba después, al término de Cómo todo comenzó es una decisión única y exclusivamente de responsabilidad de los actores, cuya autonomía es garantizada por medios legales en el circuito artístico televisivo y cinematográfico. La Iglesia Adventista del Séptimo Día, por lo tanto, no es responsable de la participación de los actores de la película en otras producciones, religiosas o no; y tampoco son ellos representantes oficiales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día por haber participado en la filmación.

De este modo, se puede concluir que la fuerza de la película reside en la manera en que los actores elegidos lograron transmitir esperanza y fe de manera convincente y emocionante. El largometraje fue ideado para ser analizado como cualquier otra obra audiovisual: por lo que comunica y por el poder de su historia, a pesar de los trabajos posteriores de algunos de sus actores.

Así, la película Cómo todo comenzó se suma a una serie de otros emprendimientos de la Iglesia que hoy forman parte de una fuerte estructura comunicacional al servicio de Dios: casas editoras, estaciones de radio, emisoras de televisión, productoras, estudios, núcleos de medios de comunicación y polos tecnológicos, entre otros. Esa malla comunicacional existe para cumplir las palabras de Cristo “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mat. 24:14). La Iglesia Adventista del Séptimo Día cuenta con la fuerza y compromiso de sus miembros para divulgar la emocionante historia de un pueblo que vive en la esperanza de encontrarse pronto con el Señor Jesús. La participación en esa tarea puede darse por medio de la distribución de libros y revistas, por medio de las redes sociales, de programas de radio y televisión, de películas ya producidas o que aún se estarán filmando en los próximos años, o bien por la vida consagrada de adoradores fieles.

Brasilia, 21 de octubre de 2016
Iglesia Adventista del Séptimo Día
División Sudamericana- Departamento de Comunicación


1 FONSECA, Alexandre. Muito além do sábado: o pioneirismo adventista na mídia eletrônica religiosa [Mucho más allá del sábado: el pioneirismo adventista em los médios electrónicos religiosos]. Revista de Estudos da Religião [Revista de Estudios de la Religión], año 8, set. 2008, pp. 89-100.

2 FENN, Richard Lee. A survey of the uses of television by the Seventh-day Adventist Church[Estudio de los usos de la televisión por parte de la Iglesia Adventista del Séptimo Día]. Disertación (Maestría en Comunicación) – The American University, Estados Unidos, 1960.

3 KNIGHT, George. Adventismo: origem e impacto do movimento milerita [Adventismo: origen e impacto del movimiento milerita]. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2015, p. 71-77.

4 SCHWARZ, Richard; GREENLEAF, Floyd. Portadores de Luz: história da Igreja Adventista do Sétimo Dia [Portadores de Luz: historia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día]. Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2009, p. 69.

5 Ibíd., p. 71.

6 MANNERS, Bruce. Publish or perish: the role of print in the Adventist community [Publicar o perecer: el papel de la imprenta en la comunidad adventista]. Saarbrucken: VDM Verlag Dr. Muller, 2009, p. 69.

7 MORGAN, David. Protestants and pictures: religion, visual culture, and the age of american mass production [Los protestantes y las imágenes: religión, cultura visual y la era de la producción en masa estadounidense]. Oxford: Oxford University Press, 1999, p. 134.

8 Ver BATES, Joseph. Second advent waymarks and high heaps: or a connected view of the fulfillment of prophecy by God’s peculiar people from the year 1840 to 1847 [Señales y marcadores del segundo advenimiento: o una visión conectada del cumplimiento de la profecía por el pueblo singular de Dios del año 1840 al 1847]. New Bedford: Press of Benjamim Lindsey, 1847; ver MUELLER, Ekkehardt; PFANDL, Gerhard. “Como os adventistas interpretam Daniel e Apocalipse” [Cómo interpretan los adventistas Daniel y Apocalipsis]. In: PFANDL, Gerhard (org.). Interpretando as Escrituras [Interpretación de las Escrituras]. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2015, p. 80-87; y ver también DAMSTEEG, Gerard. “The interpretation of prophecy and the Advent Movement” [La interpretación de la profecía y el Movimiento Adventista]. En: HEINZ, Daniel; MOSKALA, Jiri; BEMMLEN, Peter (orgs.). Berrien Springs, MI: Andrews University, 2009, p. 221-230.

9 PALMER, Susan. Unraveling Adventist prophecy: the history and meaning of the Millerite charts [Desentrañamiento de la profecía adventista: la historia y el significado de los gráficos mileritas]. Noviembre de 2012. Disponible en: .

10 WHITE, Ellen. Fundamentos da educação cristã [Fundamentos de la Educación Cristiana]. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 1996, p. 409.

11 REYNAUD, Daniel. Media values: christian perspective on the mass media [Valores de los medios: perspectiva cristiana sobre los medios masivos de comunicación]. Cooranbong: Avondale Academic Press, 1999.

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