Aventureros

Uniforme de los Aventureros

Hay muchos uniformes “desfilando” en el mundo.

La Fuerzas Armadas, los policías, los equipos de fútbol, las escuelas, innumerables grupos de profesionales, los guardianes, los bomberos, etc. Todos se distinguen de las personas comunes a través de sus uniformes.

Algunos solo existen para eso mismo: aparecer, pero muchos de ellos son utilitarios y tienen como objetivo proteger a sus usuarios durante el ejercicio de un trabajo o facilitar la realización de una actividad o tarea.

Esta es la primera función de cualquier uniforme – diferenciar a un grupo específico del resto de las personas comunes. Sólo te das cuenta de que alguien forma parte del grupo, observando su uniforme.

Una segunda función de los uniformes es destacarse de entre los ya destacados. Esto funciona así – el grupo se destaca de la multitud y un grupo dentro del grupo se destaca tanto de la multitud como del propio grupo.

Son las castas, los que están en evidencia, los “escogidos” dentro del grupo de escogidos.

Esto se ve muy claramente, entre los militares, pero no sólo entre ellos. El capitán de un equipo deportivo usa una cinta en su brazo para destacarlo de entre los demás. El profesor, en la escuela, se viste diferente de sus alumnos. Los cascos de los ingenieros son siempre diferentes de los que usan los operarios. (y quienes visitan una construcción o una cantera usan un casco diferente de los otros).

Queremos concentrarnos en un objetivo, diametralmente opuesto a los ya presentados para la existencia del uniforme: igualar. Es decir que el mismo uniforme que separa también agrega.

Al verse diferentes de los demás, los usuarios del uniforme también notan que son iguales entre ellos. Forman parte de un mismo grupo, reciben el mismo tipo de entrenamiento, desarrollan las mismas habilidades, practican las mismas acciones. Son iguales. El uniforme ayuda, entonces, a crear un espíritu de conjunto, en el cual los elementos individuales pueden experimentar el sentido de pertenencia, de ser parte de algo mayor que ellos mismos.

Estas dos razones justifican la existencia del uniforme de los Aventureros: destacar es igualar. Es una demostración práctica y un síntoma externo de la filosofía que encierra todo el trabajo realizado en este ministerio de la iglesia. El uniforme, para todos los efectos, forma parte de los ideales (principios) del Club.

Percibe un detalle importante: en el Club de Aventureros todos son iguales. (o por lo menos, tratados como si lo fuesen…)

El director usa el mismo uniforme que los niños.

Salvo por pequeños detalles, colocados estratégicamente, la única cosa que tu podrías decir, al ver un grupo de Aventureros es que ellos están juntos y son parte de una misma entidad. El Director solo se destaca de los niños y niñas por causa de aquello que es inevitable – él es un adulto, en medio de una pandilla de chiquitos.

No necesita más diferencias que esa.

Esta “igualdad” que el uniforme proporciona tiene un mensaje muy poderoso: no importa el cargo, la posición (social, económica, cultural), la edad, el sentido estético o la belleza de la persona, todos son tratados, en este grupo, como si fuesen iguales, con los mismos derechos y deberes.

Aunque seas el Director del Club o el Aventurero más novato, (el que acabó de ingresar), crees en los mismos ideales, cantas el mismo himno, recitas los mismos Votos y la misma Ley, sigues el mismo código de honradez y disciplina. Por lo tanto no hay nada más natural que usar el mismo uniforme.

No hay aquel sentido militar de “SUPERIOR” y “subalterno”, ni castas, ni grupos dominantes. Todos los Aventureros son hermanos en Cristo Jesús, unos más viejos otros más jóvenes. Y el uniforme refleja eso.

Está claro que el uniforme diferencia al Aventurero de los niños y niñas comunes, pero eso tiene un propósito específico – la “forma” diferente de vestir indica el “modo” diferente de pensar, actuar y vivir. Es un embalaje que combina perfectamente con el “contenido”.

El uniforme ha atraído a muchos niños y niñas, fascinados por el exterior vistoso de los Aventureros, hacia un mundo enteramente nuevo e inesperadamente rico de experiencias, que talvez nunca hubieran conocido, si no fuera por la atracción inicial del uniforme.

El término más adecuado para referirse al uniforme es “uniforme oficial”, no “uniforme de gala”. Los uniformes de gala (donde existen), son normalmente indumentarias muy adornadas, pomposas, repletas de adornos bastante incómodos de usar a diario.

Todos los uniformes de gala que conocemos son solo usados en ocasiones solemnes y especiales, y casi siempre hay, un uniforme de paseo , de actividades o de instrucción, para las situaciones de rutina.

Por eso la expresión “uniforme de gala” es completamente inadecuada para la realidad del Club de Aventureros.

Si existe un ítem “de gala” en el uniforme, es la banda de Especialidades. Esta es usada en solemnidades y ceremonias especiales, pero no en las reuniones regulares del Club. A pesar de que es parte integrante del uniforme, solo es usada en momentos específicos.

El uniforme de los Aventureros debería ser usado semanalmente y tenemos dos buenas razones para recomendar eso. En primer lugar, Los años pasan rápido y los niños crecen pronto. Las ropas les quedarán chicas muy pronto y es bueno que hayan sido usadas lo suficiente, para que cumplan su objetivo.

Una segunda razón por la que aconsejamos el uso del uniforme es que este causa una verdadera metamorfosis en el niño o niña que lo usa. Especialmente cuando logramos que el niño o la niña comprendan todo lo que implica el uso de este uniforme.

Tal transformación es muy visible aun en los mismos adultos. Cuando estás usando una ropa especial, (un terno o un vestido “de noche”, por ejemplo) tus actitudes, palabras y acciones serán maravillosamente pulidas y educadas. Usando el uniforme de Aventureros, ten la seguridad de que, muchos niños vagos y atrevidos se comportarán de una manera completamente diferente a lo que es su comportamiento habitual.

Se espera algo especial, de quien es especial, y no hay un momento pasado en el Club de Aventureros en el que los dirigentes no hayan hablado, enseñado, motivado, ejemplificado de cómo ser una persona especial. Eso hace que el Aventurero se vea a sí mismo como una persona especial, se sienta como una persona especial y, finalmente, se convierta en aquello que le repetimos tanto que era: alguien especial.

Desde este punto de vista, el uniforme (una forma, un formato) es también una forma – quien lo usa debe adaptarse, conformarse, amoldarse y ajustarse para caber dentro de él.

El uniforme da un aspecto de organización y disciplina y causa muy buena impresión, cuando es bien utilizado.

A muchos adultos les llama la atención ver un Aventurero con su uniforme y eso despierta en ellos curiosidad por saber de que se trata. Muchos niños se fascinan con el uniforme y sienten el deseo de usarlo, sin darse cuenta de que esta es una de las mejores “carnadas” para atraer a otros niños y niñas dentro del Club de la iglesia.

Otro asunto importante – el uniforme indica el avance del Aventurero en su desarrollo personal, a través de los distintivos e insignias que ha conquistado. De este modo el uniforme revela la historia del niño, dentro del Club de Aventureros. Y junto con la banda de Especialidades, son una elocuente manifestación de su desarrollo.

La banda y el uniforme deben reflejar el momento que el Aventurero está viviendo. No deben colocarse en ellos ningún distintivo, insignia, medalla u otra distinción que no tenga relación directa con las actividades desarrolladas, por y a través del Club de Aventureros.

Esto sirve de alerta tanto para los niños como para los adultos.

La medalla de mejor alumno de la escuela formal, aunque genera un “santo” orgullo en los padres y en los líderes, no es un distintivo para el uniforme o banda. Lo mismo acontece con cualquier insignia recibida como conquistador. No debe ser usada en el uniforme de Aventureros.

Cada cosa conquistada como Aventurero tiene una característica muy importante – toda y cualquier persona dentro de la edad correspondiente, puede lograrla.

Eso es extremadamente democrático.

Los distintivos e insignias pertenecientes al uniforme de los Aventureros no forman un ranking, de ninguna manera. No es un comparativo entre los Aventureros, sino un reconocimiento por los esfuerzos realizados por ellos en su auto-perfeccionamiento.

Ellos no luchan para superar sus compañeros más sus limitaciones personales.

El uso del uniforme debería preocupar mucho a los dirigentes del Club, pues es nuestra tarjeta de presentación. Todas nuestras palabras, acciones y actitudes, “contaminan” inevitablemente la imagen de los Aventureros, como una entidad mundial, lo queramos o no.

Cuando alguien viste su uniforme, en su barrio o ciudad, representa todo el movimiento de los Aventureros. Es una tremenda responsabilidad. Por eso nunca debes permitir que el uniforme sea usado de manera inapropiada o mal arreglado, pues la honra de todos los Aventureros esta involucrada en eso.

Para saber todos los detalles sobre la fabricación, el uso, los modelos y las insignias del uniforme de Aventureros, mira en tu Asociación/Misión el “Reglamento de Uniformes” del Ministerio Joven y Ministerio de Conquistadores y Aventureros.

Manual del Uniforme

manual-aventureirosEl Manual de Uniformes es preparado por el Ministerio Joven y Ministerio de Conquistadores y Aventureros para el territorio de la División Sudamericana: Argentina – Bolivia – Brasil – Chile – Ecuador – Paraguay – Perú – Uruguay

El Manual tiene por objeto regular los uniformes: Aventureros, Conquistadores, Jóvenes Líderes, departamentales, pastores asociados, a los Coordinadores Regionales y Secretarios (la) de Campo, Unión y División, a fin de regular su uso, la posesión y la producción.

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